Una mujer de la India escribió una pregunta a Hazrat Amirul Mu’minin, Jalifatul Masih V (atba), preguntando:
“Hay algunas mujeres cuya menstruación no cesa durante varios meses. ¿Puede una mujer así realizar chilla (es decir, participar en un período dedicado de devoción espiritual y reclusión)?”.
Huzur-e-Anwar (aa), en su carta del 18 de junio de 2022, dio la siguiente respuesta a esta pregunta:
“Si una mujer experimenta la menstruación durante un período más largo que su ciclo habitual, o si después del parto continúa sangrando durante más de cuarenta días, esto es una forma de dolencia, y tal mujer se denomina ‘mustahada’, es decir, la que experimenta una hemorragia posparto prolongada. Hay aclaraciones al respecto en los hadices, que indican que una mujer así está exenta de realizar actos de culto hasta el final de sus días menstruales regulares. Una vez transcurridos estos días, debe purificarse y reanudar sus obligaciones religiosas. En tales circunstancias, deberá realizar la ablución para cada oración.
Hazrat Aisha (ra) narró que ‘Fátima bint Hubaish vino al Santo Profeta y expresó: ‘Oh Mensajero de Al’lah, soy una mujer que experimenta istihada [es decir, sangrado persistente] y no me purifico durante un largo período. ¿Debo abandonar mis oraciones? Ante esto, el Santo Profeta (sa) respondió: ‘No. Esto se debe a un vaso sanguíneo y no es menstruación. Por lo tanto, cuando lleguen tus días menstruales habituales, abstente de rezar, y una vez que hayan pasado esos días específicos, lava la sangre [realizando el ghusl] y luego comienza tus oraciones’. El sub-narrador [Hisham] afirma: ‘Después de narrar este hadiz, mi padre añadió [que el Santo Profeta (sa) también le había dicho]: ‘Sin embargo, realiza la ablución para cada oración hasta que regrese el momento de tu menstruación habitual.” (Sahih al-Bujari, Kitab al-wudu, Bab ghasli d-dam)





