Una señora de Canadá preguntó a Hazrat Amirul Mu’minin, Jalifatul Masih V (atba), si está permitido recitar súplicas coránicas de memoria durante los días de menstruación. Además, si la menstruación comenzara durante el transcurso del Hayy, ¿estaría uno excusado de realizar el tawaf?
Huzur-e-Anwar, en su carta fechada el 7 de julio de 2022, dio la siguiente respuesta a su pregunta:
“Una mujer puede recitar súplicas coránicas de memoria durante su menstruación; no hay nada objetable en ello. Ya he dado respuestas detalladas en varias ocasiones sobre este asunto, aclarando que una mujer puede recitar cualquier porción del Corán que conozca de memoria a modo de zikr [es decir, recuerdo y reflexión en su corazón] durante sus días menstruales. Además, si es necesario, puede sostener el Corán envuelto en un paño limpio y leer ciertos pasajes con el fin de citar referencias o enseñar a los niños. Sin embargo, no le está permitido dedicarse a la recitación formal. Asimismo, durante estos días, aunque a la mujer no le está permitido dedicarse a la recitación formal utilizando un ordenador o dispositivos similares en los que no se requiera el contacto físico con el Corán, si existe la necesidad, por ejemplo, de encontrar una referencia o de mostrar una referencia a alguien, puede utilizar el Corán en dichos dispositivos. No hay ningún problema con esto.
Hazrat Musleh-e-Maud (ra) afirma en el comentario del siguiente versículo de Surah Maryam:
فَکُلِيْ وَاشْرَبِيْ وَقَرِّيْ عَيْناً فَإِمَّا تَرَيِنَّ مِنَ الْبَشَرِ أحَداً۔۔۔
[‘Así que come y bebe, y refresca (tu) ojo. Y si ves a algún hombre…’] (Surah Maryam, Cap.19: V.27)
afirma con respecto al tema que nos ocupa:
De este versículo se desprende también que, durante la hemorragia postnatal y la menstruación, el recuerdo divino [zikr] no está prohibido. La gente piensa erróneamente que incluso en el corazón no se puede hacer zikr en tal estado. Sin embargo, si se prohibiera el zikr, la espiritualidad moriría por completo. Contrariamente a esto, algunas personas incluso consideran permisible la recitación verbal silenciosa del zikr“. (Tafsir-e-Kabir, Vol. 5, Comentario a la Surah Maryam, p. 187)
Asimismo, durante la sesión inaugural de la primera Yalsa Salana celebrada en Rabwah el 5 de abril de 1949, Hazrat Musleh-e-Maud (ra) recitó en voz alta algunas oraciones coránicas y guió a los asistentes para que también repitieran estas oraciones siguiendo su ejemplo. Como también había damas entre los asistentes [que escuchaban el discurso en el lado de las damas], Huzur emitió la siguiente guía para aquellas de ellas que estuvieran menstruando:
Entre las mujeres, aquellas que se encuentren en tal estado durante estos días que no puedan recitar el Sagrado Corán en voz alta, deben limitarse a repetir [es decir, reflexionar sobre] estos versículos en sus corazones. Aquellas mujeres para las que esté permitido recitar el Sagrado Corán en ese momento deberán hacerlo en voz alta. En cualquier caso, aquellas mujeres para las que no esté permitido recitar en voz alta durante estos días sólo deben seguir repitiendo estos versículos en su corazón en lugar de recitarlos con la lengua. La ley islámica, según su mandato, ha restringido a las mujeres la recitación [formal] del Sagrado Corán durante estos días específicos, pero Al’lah el Exaltado no ha estipulado que no deban cultivar esos pensamientos en sus corazones ni repetirlos en ellos. La orden es sólo abstenerse de la recitación vocal. Algunos juristas islámicos [fuqaha] sostienen incluso la opinión de que sólo está prohibido tocar físicamente el Sagrado Corán. Sin embargo, la prudencia aconseja seguir la práctica predominante entre los musulmanes a este respecto. Por lo tanto, en lugar de recitar estos versículos con la lengua, deben seguir repitiéndolos [es decir, reflexionando sobre ellos] en sus corazones”. (Al Fazl Rabwah, número 298, Vol. 14/49, 25 de diciembre de 1960, p. 5)
En cuanto al asunto de las mujeres que comienzan sus días menstruales durante el Hayy, no pueden realizar la circunvalación de la Ka’bah [tawaf] en tal estado. Sin embargo, pueden participar en los demás ritos del Hayy que tienen lugar en Mina, Arafat y Muzdalifah. Tras el cese de su ciclo menstrual, pueden realizar el tawaf para completar su Hayy. Un incidente similar ocurrió también con Hazrat Aisha (ra) durante la Peregrinación de Despedida. Ella relata:
Partimos para el Hayy con el Santo Profeta (sa), y al llegar a Sarif, comenzaron mis días menstruales. El Profeta se acercó a mí mientras lloraba. Me preguntó el motivo de mis lágrimas, a lo que respondí: ‘Ojalá no hubiera venido al Hayy este año’. El Profeta preguntó: ‘¿Quizás han comenzado tus días menstruales?’ Respondí: ‘Sí’. Entonces dijo: ‘Esto es algo que Al’lah el Exaltado ha ordenado para las hijas de Adán. Por lo tanto, realiza todos los ritos del Hayy como cualquier otro peregrino, excepto el tawaf de la Casa de Al’lah. Absténte de realizarlo hasta que tus días menstruales hayan llegado a su fin’. (Sahih al-Bujari, Kitab al-hayd, Bab taqdi l-ha’idu l-manasika kullaha illa at-tawafa bi l-bayt)”





