Discurso del Dr. Sir Iftikhar Ahmad Ayaz Sahib en la ocasión de Yalsa Salana Reino Unidos 2025.
La Bendición del Profetazgo y el Jilafat
La mayor bendición espiritual de Al’lah Todopoderoso para la humanidad se manifiesta en la forma de la institución de los Profetas y Mensajeros, y en su seguimiento perfecto, en la forma del Jilafat [el sistema de sucesión espiritual que sigue a un profeta] establecido sobre los preceptos del profetazgo. A través de esta misma bendición, la humanidad alcanza el conocimiento y el reconocimiento de Al’lah Todopoderoso y sus miembros se convierten en hermanos entre sí.
Es a través de la existencia de los profetas que Al’lah Todopoderoso manifiesta Sus poderes de providencia sobre el mundo y revela las manifestaciones de Sus grandiosos atributos a través de la existencia de estos amados Suyos. Y, en realidad, el verdadero monoteísmo (Tawhid) y el tesoro del conocimiento divino y la gnosis perfecta están ligados al manto de este gran grupo.
El Santo Mesías Prometido (la paz sea con él) dice:
“Recuerden también que quienes nos dan a conocer la existencia de Dios y enseñan a la gente el conocimiento de que Él es Uno, sin asociado, son únicamente los profetas (la paz sea con ellos). Y si estas personas santas no hubieran venido al mundo, alcanzar el camino recto con certeza habría sido un asunto imposible y prohibitivo”.
Así como los corazones de estos amados profetas de Al’lah Todopoderoso están llenos de un amor y una devoción inagotables por Al’lah, y sus corazones son el escenario de la manifestación de los atributos divinos, de la misma manera, a estos profetas se les otorgan corazones llenos de compasión, empatía y un amor inmenso por la creación de Al’lah. Un océano de afecto y compasión por la creación de Al’lah surge en sus corazones, de tal manera que es imposible encontrar este sentimiento en cualquier relación mundana o física, ni siquiera en los verdaderos padres.
Pero también es una realidad que los profetas y mensajeros forman parte de la humanidad, y es inherente a la condición humana partir de este mundo después de un período determinado por Al’lah Todopoderoso. Y los profetas no están exentos de esta ley eterna de la naturaleza. Por lo tanto, ellos también finalmente se despiden de este mundo. Sin embargo, la misericordia de Al’lah Todopoderoso, que lo abarca todo, exige que el mundo nunca sea privado de las bendiciones asociadas a la existencia de los profetas. Por lo tanto, cuando los profetas fallecen, Al’lah Todopoderoso, a través del establecimiento del Jilafat, mantiene vigentes sus gracias y bendiciones de manera subsidiaria, en su representación.
El Rol del Jalifa en la Unidad de los Creyentes
¡Estimada audiencia! Siempre que Al’lah Todopoderoso envía un profeta, los miembros de la comunidad establecida a través de él se enhebran en el hilo de la hermandad y el amor espiritual. Están destinados a vivir una nueva vida como una familia, una hermandad. Gracias a la bendición del profeta y sus oraciones, se vuelven compasivos, bien intencionados, partícipes de las penas y alegrías de los demás y oran unos por otros. Sus corazones laten al unísono y sus pulsos se mueven juntos, un ejemplo que no se encuentra en las relaciones y lazos mundanos comunes. Se vuelven obedientes a un solo Imam, un profeta, y actúan según sus indicaciones, levantándose y sentándose con una sola señal de su mano. La existencia del profeta es el centro de sus esperanzas, y consideran que cumplir cada uno de sus mensajes y mandatos es su felicidad en esta vida y en la venidera.
Este mismo patrón y estas mismas condiciones de afecto, amor, unidad y cohesión mutuos son infundidos en los creyentes después del profeta a través de sus Jalifas [sucesores]. El Jalifa de la época, con sus oraciones, su poder sagrado y su afecto y amor, llena sus corazones con amor mutuo. Su existencia también se convierte en el centro de los anhelos, deseos y esperanzas de la comunidad de creyentes. Se convierten en sus siervos incondicionales y están dispuestos a sacrificar su vida, alma y riquezas en todo momento a una sola señal suya. Como resultado de la formación del Jalifa de la época, experimentan una transformación tal que se convierten en la verdadera encarnación del lema: “Vida, riqueza y honor están presentes a Tu servicio”.
La Hermandad: Fundamento de la Fe
Al’lah Todopoderoso, por la bendición del poder sagrado del Santo Profeta Muhammad (La paz y las bendiciones de Al’lah sean con él), hizo hermanos a la comunidad de creyentes y eliminó sus rencores y odios mutuos. Como dice Al’lah Todopoderoso en el Sagrado Corán: “Y aferraos todos a la cuerda de Al’lah y no os desunáis. Y recordad el favor de Al’lah sobre vosotros: cuando erais enemigos, unió vuestros corazones y, por Su gracia, os convertisteis en hermanos”.
¡Estimada audiencia! Por lo tanto, la hermandad y la igualdad son el fundamento de la religión y de la Unicidad y Unidad de Al’lah. Esta es una filosofía de vida que trasciende el color y la raza, está libre de las distinciones de nacionalidad y patriotismo, y es portadora del estandarte del respeto a la humanidad. Y este es el punto central que une a todos los seres humanos en un solo hilo, sin distinción de religión o credo. En resumen, el Santo Profeta (La paz y las bendiciones de Al’lah sean con él) los hizo a todos hermanos, como dice el Sagrado Corán: “Ciertamente, los creyentes son hermanos”. El Mensajero de Al’lah (La paz y las bendiciones de Al’lah sean con él) dice: “Todos los siervos de Al’lah son hermanos”. Incluso a los esclavos se les hizo hermanos y se dijo: “Alimentadlos con lo que coméis vosotros mismos, vestidlos con lo que vestís vosotros mismos”, y dijo: “Hasta que no desee para su hermano lo que desea para sí mismo”. Y nuestro amado Mensajero, Hazrat Muhammad Mustafá (La paz y las bendiciones de Al’lah sean con él), dijo de sí mismo: “Buscadme entre los pobres y los débiles”.
El Advenimiento del Mesías Prometido y el Vínculo de la Bai’at
¡Estimada audiencia! La venida del Santo Mesías Prometido (la paz sea con él) es parte de este mismo sistema celestial que ya ha sido establecido en este mundo a través de ciento veinticuatro mil profetas. Este es un sistema que promueve la paz y la armonía, la reconciliación y la eliminación de los odios mutuos para difundir el mensaje de la Unicidad de Al’lah, a través del cual todos los seres humanos del mundo serán reunidos en el nombre del Al’lah Único.
El Santo Mesías Prometido (la paz sea con él) dice:
“Al’lah Todopoderoso desea atraer hacia el monoteísmo a todas las almas de buena naturaleza que habitan en las diversas poblaciones de la tierra, ya sea en Europa o en Asia, y reunir a Sus siervos en una sola religión. Este es el propósito de Al’lah Todopoderoso para el cual, dice, fui enviado al mundo”.
Por lo tanto, el Santo Mesías Prometido (la paz sea con él), al declarar este propósito especial de su venida, la hermandad y compasión mutuas, lo expresó así en la décima condición de la Bai’at [el juramento de iniciación en la Comunidad Ahmadía]:
“Que él/ella establecerá un vínculo de hermandad con esta humilde persona, únicamente por la causa de Al’lah, prometiendo obediencia en todo lo recto, y permanecerá firme en él hasta el día de su muerte. Y que alcanzará un grado tan elevado en este vínculo de hermandad que su ejemplo no se encontrará en las relaciones y lazos mundanos ni en ninguna de las formas de servidumbre”.
Cuando nuestro señor, el Santo Mesías Prometido (la paz sea con él), inició el sistema de la Bai’at en 1889, sembró al mismo tiempo la semilla del Jilafat y la relación de compasión y hermandad bajo su sombra, y anunció que a través de esta divina Bai’at crecería un magnífico árbol espiritual, cuyas ramas de dulces frutos se extenderían por todo el mundo y a través del cual crecerían enredaderas tan fragantes de compasión y hermandad que el mundo quedaría asombrado al ver la relación universal de amor y afecto de una hermandad fuerte e inigualable. Al mencionar a aquellos que se formarían a través de este magnífico vínculo de la Bai’at, dice:
“Y serán tan compasivos con la nación, y serán tan compasivos con la nación, que se convertirán en refugio para los pobres, en padres para los huérfanos, y estarán dispuestos a sacrificarse como amantes apasionados para llevar a cabo las tareas islámicas. Y harán todo lo posible para que las bendiciones del Jilafat se extiendan por el mundo y que la fuente pura del amor divino y la compasión por los siervos de Al’lah surja de cada corazón y, uniéndose en un solo lugar, se vea fluir como un río”.
El Jilafat-e-Ahmadía: Un Océano de Compasión
¡Estimada audiencia! Estas benditas palabras del Santo Mesías (la paz sea con él) de que “la fuente pura de compasión por los siervos de Al’lah surja de cada corazón y, uniéndose en un solo lugar, se vea fluir como un río”, en estas palabras se refleja en realidad la verdadera imagen del Jilafat-e-Ahmadía; cómo hoy la fuente pura de compasión por los siervos de Al’lah está surgiendo de cada corazón y, uniéndose en un solo lugar, se ve fluir como un río, y cómo Al’lah Todopoderoso ha establecido la bendición del segundo poder [el Jilafat] entre nosotros para manifestar Su gloria, y cómo el amor divino, el arrepentimiento sincero, la piedad pura y genuina, la paz y la seguridad, y la compasión por la humanidad se están extendiendo por el mundo.
Nuestro amado Imam, Hazrat Jalifatul Masih V (que Al’lah sea su Ayudante), dice en relación con la unidad nacional:
“Es un favor inmenso de Al’lah Todopoderoso sobre los áhmadis que no solo les ha concedido la oportunidad de unirse a la comunidad del Guía perfecto (La paz y las bendiciones de Al’lah sean con él), sino que en esta época también les ha otorgado la oportunidad de unirse a la comunidad del Mesías Prometido y el Mahdi, en la que existe un sistema establecido, un sistema de Jilafat. Tienen en su mano un eslabón fuerte que es imposible de romper, pero recuerden que este eslabón no se romperá, pero si aflojan sus manos, puede surgir la posibilidad de que se rompan ustedes. Que Al’lah Todopoderoso proteja a todos de esto. Por lo tanto, recuerden siempre este mandato de que deben aferrarse fuertemente a la cuerda de Al’lah y permanecer siempre unidos al sistema de la Comunidad, porque ahora su supervivencia no existe sin él”.
Testimonios del Amor del Jilafat
El Dolor y la Oración del Jalifa
Entre las innumerables bendiciones del sistema del Jilafat, una de ellas es la concesión a la comunidad de creyentes de una existencia compasiva y devota en la persona del Jalifa de la época. A este respecto, Hazrat Musleh Maud (que Al’lah esté complacido con él) dice:
“Para ustedes hay una persona
que siente su dolor,
que les tiene amor,
que considera su pena como su propia pena,
que considera su sufrimiento como su propio sufrimiento,
que ora por ustedes ante Al’lah.
Pero para ellos no hay nadie así.
Él se preocupa por ustedes,
siente su dolor y se consume ante su Señor por ustedes,
pero no hay nadie así para ellos.
Si alguien tiene un solo enfermo, no encuentra paz.
Pero, ¿pueden ustedes imaginar la condición de una persona
que tiene no miles, sino millones de enfermos?”.
El Amor Paternal de los Jalifas
Hazrat Jalifatul Masih II (que Al’lah esté complacido con él) dice:
“Puedo decir con toda honestidad que la sinceridad y el amor que hay en mi corazón por la gente, debido a la posición en la que Al’lah me ha colocado, y la compasión y la misericordia que encuentro en mi corazón, no pueden ser igualadas ni por un padre hacia su hijo, ni por un hijo hacia su padre”.
Hazrat Jalifatul Masih IV (que Al’lah tenga misericordia de él), un día antes de su emigración de Pakistán a Londres, el 28 de abril de 1984, se dirigió a los miembros de la Comunidad después de una oración en la Mezquita Mubarak de Rabwah, diciendo:
“As-salamu alaykum wa rahmatul-lah.
No los he hecho sentar aquí para dar un discurso.
Los he hecho sentar para verlos.
Mis ojos sienten frescura al verlos.
Mi corazón encuentra consuelo.
Los amo, los amo, los adoro.
Juro por Al’lah que ni una madre puede tener tanto amor”.
Anécdotas del Afecto de Hazrat Jalifatul Masih V
Estimada audiencia, escuchemos algunos incidentes del amor y el afecto de nuestro querido señor, nuestro Imam, Hazrat Amirul Momineen, Jalifatul Masih V (que Al’lah sea su Ayudante).
Un sincero áhmadi de Marruecos relata que cuando se reunió en 2006 con Hazrat Jalifatul Masih V (que Al’lah sea su Ayudante), Huzur-e-Anwar dijo que cuando fue a España en 2005, durante una visita a las montañas de Gibraltar, desde allí saludó a sus hermanos áhmadis marroquíes con “As-salamu alaykum”. Mis hermanos, mis hermanas, reflexionen un momento, que cuando la mirada de mi señor cayó sobre las ciudades y pueblos de Marruecos desde las montañas de Gibraltar, recordó a los siervos que vivían allí, y su amor brotó con tal fervor que espontáneamente surgieron de su corazón oraciones de paz para ellos.
Hazrat Jalifatul Masih (que Al’lah sea su Ayudante) dice:
“Los miembros de la Comunidad Musulmana Ahmadía son los afortunados de quienes el Jalifa de la época se preocupa. No hay ningún problema de los áhmadis repartidos por el mundo, ya sea personal o comunitario, al que el Jalifa de la época no preste atención y para cuya solución no se incline ante Al’lah Todopoderoso, además de hacer un esfuerzo práctico, y no le pida oraciones. No hay país en el mundo al que, antes de dormir por la noche, en mi imaginación, —Huzur dice— ‘no llegue antes de dormir en mi imaginación y por el que no haya oración, tanto al dormir como al despertar'”.
El Jilafat: La Cuerda de Al’lah y la Clave de la Victoria
¡Estimada audiencia! Una mirada superficial a la condición actual de la Ummah musulmana permite a toda persona perspicaz saber que está extraordinariamente afectada por la discordia y la desunión. El Sagrado Corán ha descrito esta misma condición suya diciendo: “Tú los crees unidos, pero sus corazones están desunidos”.
Así que el Jilafat es la cuerda de Al’lah (Hablullah) que une a la comunidad de creyentes en un hilo de unidad y los organiza, y por esta misma bendición de unidad y acuerdo, la Comunidad progresa de manera incomparable en todas las direcciones. Es como si el Jilafat fuera la verdadera clave de la victoria y el triunfo, a través de la cual se ven las escenas de “y ciertamente establecerá para ellos la religión que ha elegido para ellos”.
La Comunidad Ahmadía es esa comunidad afortunada que se beneficia de la gran bendición como el Jilafat y, bajo la sombra de esta misma bendición, continúa avanzando en las etapas del progreso, porque el secreto del progreso de las naciones y de todos sus éxitos reside en la hermandad, la unidad y la solidaridad, el afecto, la cohesión y la compasión mutua, y el amor y el cariño. Sin el Jilafat, esto no es posible.
La Necesidad de la Obediencia y el Autoanálisis
Mencionando en detalle el bendito establecimiento del Jilafat-e-Ahmadía después del fallecimiento del Santo Mesías Prometido (la paz sea con él), nuestro señor, Hazrat Jalifatul Masih V (que Al’lah sea su Ayudante), dijo en su sermón del viernes del 24 de mayo de 2019:
“Solo a través del Jilafat-e-Ahmadía puede el mundo ahora ver el espectáculo de convertirse en una sola comunidad (Ummah Wahida) y no sin él. Mientras perdure esta relación de amor con el Jilafat-e-Ahmadía, el estado de miedo también se transformará en paz, y Al’lah Todopoderoso también continuará creando medios para la tranquilidad de la gente. In sha Al’lah [si Al’lah quiere]. Actuar según las palabras del Jilafat también es necesario para ustedes, porque es uno de los mandamientos de Al’lah Todopoderoso.
Para mantener la vida nacional y espiritual, es extremadamente necesario para los creyentes elevar el estándar de su obediencia. Después de la Bai’at, es sumamente necesario mantener los pensamientos en la dirección correcta y mostrar ejemplos de obediencia perfecta. La obediencia general es cumplir con los derechos de Al’lah Todopoderoso, y realizar Su adoración de manera hermosa. La moral debe ser tal que la diferencia entre un áhmadi y un no áhmadi se vuelva claramente visible.
Los deseos mundanos y la búsqueda de ellos, dando una posición secundaria a la religión, también es un estado de Shirk [asociar copartícipes a Al’lah]. Para atraer las gracias de Al’lah Todopoderoso, necesitamos hacer un autoanálisis de hasta qué punto tenemos la cualidad de la obediencia, hasta qué punto estamos siguiendo los mandamientos de Al’lah Todopoderoso, hasta qué punto estamos mejorando nuestras adoraciones, hasta qué punto estamos tratando de seguir la Sunnah [la práctica del Santo Profeta (sa)], hasta qué punto están nuestros estándares de obediencia. Aquellos que permanezcan vinculados al Jilafat, sigan los mandamientos de Al’lah Todopoderoso y Su Mensajero, protejan sus oraciones, realicen la purificación del alma y la purificación de la riqueza, y establezcan altos estándares de obediencia, In sha Al’lah, seguirán siendo herederos de las gracias de Al’lah Todopoderoso”.
Conclusión: Nuestra Responsabilidad Hacia el Jilafat
Mis hermanos, mis hermanas, queridos y mayores, miren y escuchen que hoy el Al’lah Clemente nos ha otorgado en la persona de Hazrat Jalifatul Masih V (que Al’lah sea su Ayudante) un señor tan bondadoso que abraza a cada uno de nosotros con tal amor que las penas se olvidan y la felicidad y la alegría se asientan hasta lo más profundo del corazón.
Ojalá fuera posible para mí, le diría al mundo en qué paraíso pasamos nuestros días y noches bajo la sombra del Jilafat-e-Ahmadía. La verdad es que esta condición no es algo que se pueda describir con palabras, sino una gran riqueza que se siente y se conoce a la luz de la experiencia personal. Y lo digo con certeza, que hoy cada individuo de la Comunidad y los millones de amantes de la Ahmadía que viven en los confines del mundo son testigos vivientes de este hecho.
Por lo tanto, mis queridos, hoy, para proteger esta recompensa, salten al campo con determinación y coraje para cumplir su promesa, postrándose ante Al’lah Todopoderoso, pidiéndole ayuda, porque en esto reside nuestra supervivencia, en esto reside la supervivencia de nuestras generaciones y en esto reside la supervivencia de la humanidad. Que Al’lah Todopoderoso nos dé la capacidad, que Al’lah Todopoderoso me dé también la capacidad de cumplir nuestra promesa.
¡Qué bendición sería que nosotros, con los que están a nuestra derecha y a nuestra izquierda, nos abracemos con un verdadero sentimiento de compasión y hermandad y mantengamos siempre vivo este sentimiento y esta relación mientras Al’lah Todopoderoso nos haya dado vida!
Finalmente, oro para que Al’lah Todopoderoso nos dé la capacidad de establecer la compasión y la hermandad bajo la sombra del Jilafat y nos conceda la capacidad de cumplir con nuestras responsabilidades de la mejor manera.
Wa-akhiru da‘wana anil-hamdu lillahi Rabbil-‘alamin.
Usted puede convertirse en musulmán
La Comunidad Musulmana Ahmadía le invita a conocer el proceso de volverse en un musulmán áhmadi y así conseguir la salvación.





