Parte del libro “Jesús en la India“
Sección 1: Pruebas de la literatura islámica que contienen una mención de los viajes de Jesús
Rauzat-us-Safa
En Rauzat-us-Safa, un conocido libro de historia en lengua persa, en las páginas 130-135, se encuentra una narración que, traducida brevemente, es como sigue.
Jesús (la paz sea con él) fue llamado Mesías porque fue un gran viajero. Llevaba una bufanda de lana en la cabeza y una túnica de lana sobre el cuerpo. Portaba un bastón en la mano; solía viajar de un país a otro y de una ciudad a otra, y al caer la noche dormía donde se encontraba. Comía verduras silvestres, bebía agua del bosque y efectuaba sus viajes a pie. En uno de sus viajes, sus compañeros le compraron en una ocasión un caballo; montó en él durante un día, pero, al no poder obtener provisión alguna para alimentarle, lo devolvió. Viajando desde su país, llegó a Nasibain, que se encontraba a una distancia de varios centenares de millas de su hogar. Con él estaban algunos pocos discípulos que fueron enviados a la ciudad para predicar. En la ciudad, empero, circulaban rumores erróneos e infundados sobre Jesús y su madre. En consecuencia, el gobernador de la ciudad arrestó a los discípulos y después requirió la presencia de Jesús. Jesús curó milagrosamente a algunas personas y realizó otros milagros. Viendo esto, el rey del territorio de Nasibain con todo su ejército y todo su pueblo, se convirtió en seguidor suyo. El incidente de la “bajada de alimentos” mencionada en el Santo Corán tuvo lugar durante sus viajes”.
Este es, resumido, el informe que se contiene en Rauzat-us-Safa. El autor del libro, sin embargo, también ha achacado muchos milagros absurdos e irracionales a Jesús, que no mencionaré aquí; y conservando mi exposición libre de falsedades y exageraciones absurdas, trataré del punto real que nos ocupa y que nos lleva a la conclusión que de Jesús, en el curso de sus viajes, llegó a Nasibain. Nasibain es un lugar situado entre Mosul y Siria que, en los mapas ingleses, se muestra como Nasibus. Si se viaja de Siria a Persia, hay que pasar por Nasibain, que se encuentra a 450 millas de Jerusalén. Mosul se halla a unas 48 millas de Nasibain y a 500 de Jerusalén y la frontera de Persia está sólo a 100 millas de distancia de Mosul. Esto significa que Nasibain está a 150 millas de la frontera persa. La frontera oriental de Persia roza la ciudad de Herat en Afganistán. Herat se encuentra en la frontera occidental de Afganistán, en dirección al territorio persa y a unas 900 millas del límite occidental de Persia. De Herat al Paso de Khyber la distancia es de unas 500 millas. Véase el mapa que muestra la ruta seguida por Jesús.
El mapa indica la ruta que siguió Jesús en su viaje a Cachemira.
El objeto de su viaje fue el de reunirse con los israelitas, cuyo rey, Salmanasar, había sido llevado prisionero a Media.*
*]Nota} Existe una carta en la catorceava parte del primer capítulo de la historia en griego del “Credo de Eusebio” traducido por un londinense llamado Heinmer en 1650 d. C., que muestra que un rey llamado Abgerus invitó a Jesús desde un territorio que se extendía más allá del Éufrates, a su corte. La carta enviada por Abgerus a Jesús, y su respuesta, está colmada de invenciones y exageraciones. Sin embargo, parece ser cierto que el rey, habiendo sido informado de las crueldades de los judíos, invitó a Jesús a su corte para proporcionarle refugio. El rey creyó probablemente que era un profeta verdadero. (Autor).
Puede verse que en los mapas publicados por los cristianos, Media aparece hacia el sur del Mar de Khizar (Azov) en lo que actualmente es Persia. Esto significa que Media era de cualquier modo parte del territorio que constituye Persia en la actualidad. La frontera oriental de Persia está adyacente con Afganistán; al sur está el mar y al oeste, el Imperio Turco. Si los informes de Rauzat-us-Safa son correctos, se comprueba que, dirigiéndose a Nasibain, Jesús pretendía llegar a Afganistán a través de Persia e invitar a la verdad a las tribus perdidas de los judíos que llegaron a ser conocidos como afganos.*
*[Nota] En la Tora estaba la promesa a los judíos de que si creían en el “último” profeta serían gobernados por sus propios reyes y gobernantes. Esta promesa se cumplió con las diez tribus de Israel que adoptaron el Islam. Por esta razón han existido reyes importantes tanto entre los afganos como entre los cachemires. (Autor).
La palabra “afgano” parece ser de origen hebreo; es un nombre derivado que significa “valiente”. Parece que, en la época de sus victorias, adoptaron para sí mismos ese nombre.
En resumen, Jesús llegó al Punjab después de pasar por Afganistán, con la intención última de dirigirse a Cachemira después de explorar el Punjab y el Indostán. Debemos señalar que Chitral y una franja del Punjab separan a Cachemira de Afganistán. Si viajamos de Afganistán a Cachemira, a través del Punjab, hay que recorrer una distancia de 80 millas o aproximadamente 135 kilómetros.
Sin embargo, Jesús tomó prudentemente la ruta que atraviesa Afganistán, para que las tribus perdidas de Israel, conocidas como afganos, pudieran sacar provecho de su presencia. La frontera oriental de Cachemira limita con el Tíbet. De Cachemira podría pasar fácilmente al Tíbet. Una vez llegado al Punjab, no tendría dificultades para recorrer los lugares más importantes del Indostán antes de dirigirse a Cachemira o el Tíbet. Existe, pues, una alta posibilidad, como indican algunos antiguos registros históricos de este país, que Jesús hubiera estado en Nepal, Benarés y otros lugares y después se hubiera dirigido a Cachemira a través de Jammu o Rawalpindi. Dado que pertenecía a un país frío, es seguro que sólo permaneció en estos territorios durante el invierno y, hacia finales de marzo o comienzos de abril, debió partir en dirección a Cachemira. Comoquiera que Cachemira se asemeja a Sham [Siria y sus territorios circundantes] habría adoptado su domicilio permanente en esta tierra. Además, es posible que hubiera permanecido algún tiempo en Afganistán y tampoco es improbable que incluso hubiera contraído matrimonio en ese país.
Puesto que una de las tribus de los afganos es conocida como Isa Khel1, no sería sorprendente que se trataran de descendientes de Jesús. No obstante, es lamentable que la historia de Afganistán sea tan confusa. Es, pues, difícil llegar a nada definitivo estudiando sus narraciones tribales. Sin embargo, es indudable que los afganos son israelitas, como los cachemires. Los que en sus libros opinan lo contrario, han cometido un grave error al no haber estudiado a fondo la cuestión. Los afganos admiten que son descendientes de los Qais, y estos pertenecen a la casa de Israel. No es, sin embargo, necesario prolongar aquí esta discusión. Ya he expuesto este tema con detalle en uno de mis libros. Aquí me limitaré a describir el viaje de Jesús a través de Nasibain, Afganistán y el Punjab hasta Cachemira y el Tíbet. Debido a este largo viaje, fue llamado el “profeta viajero” e incluso el “jefe de los viajeros”.
Siraaj-ul-Maluk
Un sabio musulmán, Ibn-al-Walid Al-Fahri Al-Tartushi Al-Maliki, célebre por su conocimiento, dice sobre Jesús en la página 6 de su libro Siraaj-ul-Maluk, publicado por la Matba Khairiyah de Egipto en 1306:
¿Dónde está Isa, el Ruhul-lah y el Kalimatul-lah, el líder de los justos y el jefe de los viajeros?
Esto significa que Jesús había muerto y que, incluso un gran hombre como él, había tenido que abandonar este mundo. Conviene señalar que este hombre ilustrado no llama a Jesús simplemente “un viajero”, sino “el jefe de los viajeros”.
Lisan-ul-Arab
De la misma manera, en la página 431 de Lisan-ul-Arab se dice:
Jesús fue llamado el “Mesías”, porque recorrió muchos países y no permaneció en un único lugar.
Lo mismo aparece en Tajul-Urus Sharah Qamus. Allí se afirma igualmente que el Mesías es el que ha sido bendecido con una piedad y justicia innatas, hasta tal punto, que incluso su tacto está bendito y que este nombre le fue dado a Jesús porque Dios da este nombre a quien Le place. En contraposición a él está el supuesto Mesías, que posee el mal y la maldición, es decir, que es maldito y malvado por naturaleza, hasta el punto de que su tacto da origen a la maldad, el pecado y la maldición. Este nombre, pues, fue dado al Dayyal, el Anticristo y a todos los que lo siguen. Los dos nombres anteriores, es decir, el de Mesías el Viajero y Mesías el Bendito, no son antagonistas entre sí. Uno no invalida al otro. Y es que es práctica divina que Dios dé a una persona un nombre con distintos significados y que todos estos se apliquen a la misma. En una palabra, el hecho de que Jesús fuese viajero ha quedado tan perfectamente demostrado por la historia islámica que si se copiaran todas las referencias de esos libros, se convertirían en un gran volumen. Por ello, lo que he mencionado es suficiente.
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