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Cómo el Islam Abolió a la Esclavitud

Desde “La Abolición de la Esclavitud en el Islam“, un capítulo del libro “Vida y Carácter del Sello de los Profetas”.

La cuestión de la esclavitud y el Santo Profeta (sa)

La guerra tiene una relación fundamental con la cuestión de la esclavitud y Badr fue la primera guerra formal que tuvo lugar entre los incrédulos y los musulmanes. Por esta razón, al mencionar la batalla de Badr, surge naturalmente la pregunta de qué enseñanzas dio el Santo Profeta (sa) con respecto a la cuestión de la esclavitud y qué práctica empleó al respecto. Por lo tanto, antes de seguir adelante no estaría de más escribir una breve nota sobre la cuestión de la esclavitud. Sin embargo, esta cuestión es extremadamente vasta y muy delicada. Además, para comentar esta cuestión uno se ve obligado a abordar muchas otras discusiones, para las que no hay espacio suficiente aquí. Además, en mi calidad de historiador, no puedo implicarme demasiado en tales discusiones académicas. Por lo tanto, en esta ocasión, sólo echaré un breve vistazo a esta cuestión desde una perspectiva fundamental; e incluso a este respecto, me limitaré únicamente a las cuestiones que se relacionan directamente con las enseñanzas del Santo Profeta (sa) y su práctica.

En primer lugar, debe entenderse que, como se explica en la Enciclopedia Británica, la esclavitud comenzó en el mundo como resultado de la guerra. Inicialmente, la forma en que la gente era forzada a la esclavitud era a través de las secuelas de la guerra entre dos tribus, dos naciones o dos países. De hecho, muy a menudo, muchos o todos los hombres pertenecientes a la nación derrotada eran ejecutados, y las mujeres y los niños (excepto los que se consideraban merecedores de la muerte) eran capturados y convertidos en esclavos. A partir de entonces, estos esclavos serían sometidos a diversos tipos de trabajo y mano de obra. Después de esto, por un lado, la civilización y el comercio progresaron en el mundo, y la demanda de trabajadores y sirvientes también empezó a crecer. Por otro lado, la experiencia práctica de hacer esclavos a mujeres y niños demostró que un método excelente y fácil de generar servicios y mano de obra consistía en esclavizar al pueblo de una nación derrotada. Por esta razón, gradualmente la práctica, que entonces se hizo prevalente, era que excepto aquellas personas que por alguna razón, eran consideradas dignas de muerte, incluso los hombres de una nación derrotada eran hechos esclavos en lugar de ser asesinados. Entonces eran sometidos a trabajos forzados en diversas tareas domésticas, nacionales e individuales. Así, la historia revela que esta práctica se extendió gradualmente hasta el punto de que el número de esclavos en ciertos países superaba incluso la población real de los propios residentes; y la práctica de la esclavitud se convirtió en una parte esencial de la civilización y la sociedad. Estos esclavos se consideraban propiedad absoluta de su amo, y éste tenía derecho a mantenerlos como quisiera, utilizarlos para cualquier tarea que deseara, aplicarles cualquier castigo que deseara y venderlos a otro individuo cuando y como quisiera.

Al final, este sistema adquirió tal amplitud que incluso la descendencia de estos esclavos se consideraba propiedad de su amo, y de este modo se impuso una práctica continua e interminable de la esclavitud. Además, con el tiempo la gente se dio cuenta de que se trataba de una práctica muy rentable, por la que se podían obtener servicios de siervos y trabajadores a cambio de absolutamente nada. No era necesario darles un salario, etc., y el esclavo estaba obligado a realizar cualquier servicio en cualquier circunstancia. De hecho, aparte del servicio, también se podían obtener otros beneficios de ellos. De ahí que, aparte de la práctica de tomar prisioneros de guerra, la gente inventara muchos otros medios crueles para adquirir esclavos. Por ejemplo, atacaban sin motivo a una tribu débil o asaltaban una caravana y capturaban a todos sus hombres y mujeres para convertirlos en esclavos. Luego, la mancha de la esclavitud seguiría manchando para siempre a la progenie de estos desafortunados. Por lo tanto, poco a poco, tanto los medios justos como los injustos de hacer esclavos se convirtieron en costumbre y se establecieron en todo el mundo. En la época del advenimiento del Islām, esta práctica estaba más o menos presente en todos los países. En los reinos de Bizancio, Grecia e Irán, etc., cientos de miles de esclavos vivían una vida de pena y miseria. No había nadie que se ocupara de ellos y, en su capacidad colectiva, su estado no era mejor que el de los animales. En esta época, incluso en el país de Arabia, había miles de esclavos. Además, la posesión de un cierto número de esclavos se consideraba una parte necesaria de la propiedad de los acaudalados. Los habitantes de Arabia, en particular, consideraban a los esclavos inmensamente despreciables y vergonzosos, y los trataban con toda la crueldad que deseaban. En el Volumen I de este libro se mencionan las crueldades infligidas por los jefes de Quraish a los esclavos que se convertían en musulmanes.

Al recibir la revelación de Dios, cuando el Santo Profeta (sa) hizo su proclamación como Profeta, uno de los mandamientos de sus primeras enseñanzas fue que los esclavos debían ser tratados con compasión y bondad. Además, fue en esta primera época cuando el Santo Profeta (sa) comenzó a fomentar la liberación de los esclavos. De hecho, a este respecto se reveló un mandato coránico según el cual la liberación de esclavos era una muy buena acción.1

Junto con el mérito y la atracción de la enseñanza islámica en sí, este mandato particular tuvo un efecto muy profundo en los esclavos de Arabia. Comenzaron a percibir la voz del Santo Profeta (sa) como la voz de un Salvador. Por esta razón, a pesar de las crueldades despiadadas infligidas a los musulmanes conversos por los jefes de La Meca, el Islām comenzó a extenderse rápidamente entre los esclavos. Por lo tanto, como se menciona en el Volumen I de este libro, la proporción de esclavos entre los primeros musulmanes era extraordinariamente alta. Además, la historia establece que incluso en la primera época, estas personas no eran consideradas inferiores a los demás en ningún sentido. Posteriormente, a medida que se fueron revelando los mandatos islámicos, la posición de los esclavos se fue fortaleciendo y sus condiciones siguieron mejorando. Finalmente, salvo por una diferencia en la administración, en la que un individuo era un oficial y el otro era su subordinado, no se mantuvo ninguna discriminación. Por otra parte, el movimiento de liberación de los esclavos continuó ganando fuerza día a día, y los musulmanes participaron en este plan con un espíritu de sana competencia de acuerdo con las enfáticas enseñanzas del Santo Profeta (sa) y su ejemplo práctico. De ahí que el Sagrado Corán, los libros de Aḥādīth y la historia estén repletos de estos relatos.

Sin embargo, a este respecto, la pregunta es si la labor del Santo Profeta (sa) se limitó meramente a lo que se ha mencionado más arriba, y ¿no emprendió el Santo Profeta (sa) ninguna medida práctica para abrogar la práctica injusta y cruel de la esclavitud? Incluso si eso fuera todo, el Santo Profeta (sa) seguiría demostrando ser un Gran Benefactor para el mundo, ya que ofreció importantes servicios para mejorar el estado de los esclavos, introdujo un movimiento para liberarlos y dio a este movimiento una forma práctica. Sin embargo, a pesar de todo esto, los esfuerzos prácticos del Santo Profeta (sa) en este sentido, que pueden describirse como el verdadero espíritu motivador de este movimiento, permanecen ocultos. Por lo que respecta a nuestra investigación, que no es el resultado de prejuicios, sino que se basa en datos históricos, el Santo Profeta (sa) no sólo mejoró la situación de los esclavos, sino que también eliminó las prácticas injustas y crueles de la esclavitud para el futuro. En otras palabras, las enseñanzas del Santo Profeta (sa) relativas a la cuestión de la esclavitud se dividían en dos categorías, en lo que respecta a los esfuerzos de reforma: en primer lugar, la mejora de la situación de los esclavos existentes y los pasos para asegurar su libertad; en segundo lugar, el establecimiento de mandatos fundamentales para el futuro. Llegados a este punto, presentaremos una breve visión general de estos dos aspectos a la luz de las enseñanzas presentadas por el Santo Profeta (sa) y de su ejemplo práctico.

Enseñanzas del Santo Profeta (sa) sobre la mejora de los esclavos existentes

Amabilidad con los esclavos

Tomando en consideración la secuencia natural, en primer lugar, abordaremos la discusión relativa a los esclavos existentes. Por lo tanto, debe saberse que el Sagrado Corán afirma:

وَبِالْوَالِدَيْنِ إِحْسَانًا وَبِذِي الْقُرْبَىٰ وَالْيَتَامَىٰ وَالْمَسَاكِينِ ۔۔۔ وَمَا مَلَكَتْ أَيْمَانُكُمْ ۗ إِنَّ اللَّهَ لَا يُحِبُّ مَن كَانَ مُخْتَالًا فَخُورًا

Lo que significa: “¡Oh, musulmanes! Al’lah el Exaltado os ordena mostrar bondad y benevolencia hacia los padres, y hacia la parentela, y los huérfanos y los necesitados y hacia vuestros esclavos y esclavas; Y sabed que ciertamente Al’lah no ama a los orgullosos y jactanciosos.” (An-Nisā’ 4:37)

En este versículo se ha ordenado tratar a los esclavos con amabilidad y benevolencia.

Matrimonio con esclavos

Luego Él declara:

وَلَا تَنكِحُوا الْمُشْرِكَاتِ حَتَّىٰ يُؤْمِنَّ ۚ وَلَأَمَةٌ مُّؤْمِنَةٌ خَيْرٌ مِّن مُّشْرِكَةٍ وَلَوْ أَعْجَبَتْكُمْ ۗ وَلَا تُنكِحُوا الْمُشْرِكِينَ حَتَّىٰ يُؤْمِنُوا ۚ وَلَعَبْدٌ مُّؤْمِنٌ خَيْرٌ مِّن مُّشْرِكٍ وَلَوْ أَعْجَبَكُمْ ۗ

Es decir: “¡Oh, musulmanes! No os caséis con mujeres idólatras hasta que crean; y sabed que una esclava musulmana es mejor que una idólatra, aunque os parezca mejor. Y sabed que incluso un esclavo musulmán es mejor que un idólatra, aunque os parezca mejor” (Al-Baqarah 2:222).

En este versículo, aparte de que se ha reforzado considerablemente la posición de los esclavos, se ha abierto una puerta a los matrimonios de hombres y mujeres musulmanes libres con esclavos y esclavas, para que esta relación de igualdad y afinidad mejore el estado de los esclavos lo antes posible. Así, entre otras sabidurías, de acuerdo con este principio, el Sagrado Corán también ha ordenado que, una vez alcanzado el límite final y excepcional de cuatro esposas, si a un musulmán se le plantea la cuestión de casarse con una esclava, este límite fijo de cuatro no sería un obstáculo en su camino. A dicha persona se le permitiría casarse con la esclava en cualquier circunstancia2 para que nunca se obstruya el camino hacia la mejora del estado de los esclavos.

Luego Él declara:

لَّا يَحِلُّ لَكَ النِّسَاءُ مِن بَعْدُ ۔۔۔ إِلَّا مَا مَلَكَتْ يَمِينُكَ ۗ

Lo que significa: “¡Oh Mensajero! Las mujeres con las que te has casado hasta ahora (son suficientes para tus esfuerzos en la predicación, la formación y el gobierno), por lo tanto, no está permitido que te cases con ninguna otra mujer. Aunque, si se plantea la cuestión de casarte con una esclava, entonces se te concede permiso”. (Al-Aḥzāb 33:53)

Este mandamiento también se debe al propósito fundamental mencionado anteriormente. Además, otra razón fue para que pudiera establecerse un modelo excelente para los musulmanes mediante el ejemplo práctico del Santo Profeta (sa).

Los esclavos deben ser tratados como miembros de la familia

Luego Él declara:

وَلَا يُبْدِينَ زِينَتَهُنَّ إِلَّا لِبُعُولَتِهِنَّ ۔۔۔ أَوْ مَا مَلَكَتْ أَيْمَانُهُنَّ

Lo que significa: “¡Oh, musulmanas! No mostréis vuestra belleza ni vuestros adornos más que a vuestros maridos y a tales o cuales parientes cercanos”. En otras palabras, observad las limitaciones de la Pardah [orden islámica de cubrirse con velo] que se os han impuesto. Aunque no estáis obligadas a observar la Pardah de vuestros esclavos”. (An-Nūr 24:32)

De este versículo se desprende que el propósito real de esta enseñanza islámica relativa a la esclavitud era garantizar que los musulmanes trataran a los esclavos exactamente igual que a sus parientes cercanos. Hasta el punto de que las mujeres musulmanas no estaban obligadas a observar la Pardah de sus esclavos, para que los sentimientos de alienación se disiparan por completo y se desarrollara una interacción como en el caso de los parientes.

Luego, se ha mencionado en un Ḥadīth:

حَدَّثَنَا وَاصِلٌ الأَحْدَبُ، قَالَ سَمِعْتُ الْمَعْرُورَ بْنَ سُوَيْدٍ، قَالَ رَأَيْتُ أَبَا ذَرٍّ الْغِفَارِيَّ ـ رضى الله عنه ـ وَعَلَيْهِ حُلَّةٌ وَعَلَى غُلاَمِهِ حُلَّةٌ فَسَأَلْنَاهُ عَنْ ذَلِكَ فَقَالَ إِنِّي سَابَبْتُ رَجُلاً فَشَكَانِي إِلَى النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم، فَقَالَ لِيَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ” أَعَيَّرْتَهُ بِأُمِّهِ “. ثُمَّ قَالَ ” إِنَّ إِخْوَانَكُمْ خَوَلُكُمْ جَعَلَهُمُ اللَّهُ تَحْتَ أَيْدِيكُمْ، فَمَنْ كَانَ أَخُوهُ تَحْتَ يَدِهِ فَلْيُطْعِمْهُ مِمَّا يَأْكُلُ، وَلْيُلْبِسْهُ مِمَّا يَلْبَسُ، وَلاَ تُكَلِّفُوهُمْ مَا يَغْلِبُهُمْ، فَإِنْ كَلَّفْتُمُوهُمْ مَا يَغْلِبُهُمْ فَأَعِينُوهُمْ

Lo que significa: “Abū Dharrra narra que el Santo Profeta (sa) afirmaba: ‘Vuestros esclavos son vuestros hermanos’. Por lo tanto, si un individuo tiene un esclavo bajo su control, entonces debe alimentarlo con lo que él mismo come y debe vestirlo con lo que él mismo viste. No carguéis a vuestros esclavos con una tarea que esté más allá de su capacidad y, si lo hacéis, ayudadles vosotros mismos en esta tarea'”.3

Las palabras “ayudarles” también indican que la tarea asignada no debe ser de tal naturaleza que, si el maestro tuviera que hacerla él mismo, la consideraría degradante. Más bien, la tarea debe ser de tal naturaleza que pueda ser realizada por el maestro también y que esté preparado para realizarla él mismo. Este Ḥadīth es muy claro en su significado y es una prueba categórica del hecho de que la enseñanza traída por el Santo Profeta (sa) no sólo ha ordenado que los esclavos sean bien tratados, sino también con la mayor amabilidad. Definitivamente, no se puede encontrar nada parecido en ninguna otra religión o nación. Además, el verdadero objetivo de esta enseñanza era en realidad garantizar que los musulmanes consideraran plenamente a sus esclavos como hermanos. Se les enseñó a mantener a los esclavos exactamente como ellos mismos vivían, para que su civilización y su sociedad se elevaran exactamente al mismo nivel que las de aquellos que eran libres, y los sentimientos de inferioridad se disiparan por completo de sus corazones. De lo contrario, no se habría dado una enseñanza tan profunda, por la que se instruía que los esclavos debían mantenerse exactamente como una persona vivía ella misma, con el mero propósito de tratarlos bien. Después de todo, existe algo así como dar consideración al estatus, y el Islām también lo acepta.

Luego se narra en un Ḥadīth:

عَنْ عُبَادَةَ بْنِ الْوَلِيدِ بْنِ عُبَادَةَ بْنِ الصَّامِتِ قَالَ لَقِينَا أَبُو الْيَسَرِ صَاحِبُ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم وَمَعَهُ غُلاَمٌ لَهُ، وَعَلَى أَبِي الْيَسَرِ بُرْدَةٌ وَمَعَافِرِيٌّ، وَعَلَى غُلاَمِهِ بُرْدَةٌ وَمَعَافِرِيٌّ، فَقُلْتُ لَهُ: يَا عَمِّي، لَوْ أَخَذْتَ بُرْدَةَ غُلاَمِكَ وَأَعْطَيْتَهُ مَعَافِرِيَّكَ، أَوْ أَخَذْتَ مَعَافِرِيَّهُ وَأَعْطَيْتَهُ بُرْدَتَكَ، كَانَتْ عَلَيْكَ حُلَّةٌ أَوْ عَلَيْهِ حُلَّةٌ، فَمَسَحَ رَأْسِي وَقَالَ: اللَّهُمَّ بَارِكْ فِيهِ، يَا ابْنَ أَخِي، بَصَرُ عَيْنَيَّ هَاتَيْنِ، وَسَمْعُ أُذُنَيَّ هَاتَيْنِ، وَوَعَاهُ قَلْبِي وَأَشَارَ إِلَى نِيَاطِ قَلْبِهِ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم يَقُولُ: أَطْعِمُوهُمْ مِمَّا تَأْكُلُونَ، وَاكْسُوهُمْ مِمَّا تَلْبَسُونَ وَكَانَ أَنْ أُعْطِيَهُ مِنْ مَتَاعِ الدُّنْيَا أَهْوَنُ عَلَيَّ مِنْ أَنْ يَأْخُذَ مِنْ حَسَنَاتِي يَوْمَ الْقِيَامَةِ

Lo que significa: “‘Ubādah bin Walīdra narra que en una ocasión nos encontramos con un Compañero del Santo Profeta (sa) llamado Abul-Yusrra. En ese momento le acompañaba también uno de sus esclavos y observamos que iba vestido con una tela rayada y yemení. Del mismo modo, su esclavo también llevaba un paño rayado y tela yemení. Le dije: ‘¡Oh, tío! ¿Por qué no cogiste su ropa rayada y le diste tu ropa yemení, o cogiste su ropa yemení y le diste tu ropa rayada, para que ambos pudierais llevar un par de ropas iguales? Abul- Yusrra me acarició la cabeza, suplicó en mi favor y dijo: ‘¡Oh sobrino! Mis ojos han visto, mis oídos han oído y mi corazón ha dado lugar a la afirmación del Santo Profeta (sa) de que: ‘Alimentad a vuestros esclavos con lo que coméis y vestidlos con lo que lleváis vosotros’. Por lo tanto, prefiero en gran medida dar a mi esclavo una parte igual de la riqueza de este mundo, en lugar de perder mi recompensa espiritual en el día de la resurrección.'”4

Este Ḥadīth es aún más enfático en su redacción que el Ḥadīth anterior. Además, esto también demuestra que los Compañeros actuarían según esta exhortación del Santo Profeta (sa). De hecho, estaban tan absortos en el cumplimiento de esta admonición que ni siquiera podían aceptar que hubiera discriminación en el nivel de su propia vestimenta y la de sus esclavos. Más bien, ni la más mínima diferencia en la forma aparente les pasaba desapercibida.

Luego, se narra:

حَدَّثَنَا أَبُو النَّوَّارِ بَيَّاعُ الْكَرَابِيسِ، قَالَ: أَتَانِي عَلِيُّ بْنُ أَبِي طَالِبٍ وَمَعَهُ غُلامٌ لَهُ، فَاشْتَرَى مِنِّي قَمِيصَيْ كَرَابِيسَ، فَقَالَ لِغُلامِهِ: ” اخْتَرْ أَيَّهُمَا شِئْتَ ” فَأَخَذَ أَحَدَهُمَا، وَأَخَذَ عَلِيٌّ الآخَرَ، فَلَبِسَهُ

Significado: “Abū Nawārra, que era comerciante de telas de algodón, narra que en una ocasión Ḥaḍrat ‘Alīra acudió a su tienda. En ese momento le acompañaba uno de sus esclavos. ‘Alīra compró dos camisas finas y le dijo a su esclavo: “Elige la camisa que desees de entre estas dos. Así pues, el esclavo eligió una camisa y Ḥaḍrat ‘Alīra se puso la que le quedaba.”5

Esta narración demuestra que, de acuerdo con las instrucciones del Santo Profeta (sa), a veces los Compañeros seleccionados actuaban con tanta cautela, que la primera oportunidad de elegir entre las cosas que les pertenecían se la daban a sus esclavos. Luego, tomaban lo que quedaba. Este es el mayor grado de generosidad que un individuo puede mostrar hacia otra persona. En definitiva, tal grado de generosidad hacia los esclavos no puede tener como único fin tratarlos bien. Por el contrario, con esta conducta se perseguía el mismo objetivo de largo alcance: hacer que estos esclavos alcanzaran el nivel de personas libres en términos de moralidad y sociedad, para que fueran capaces de la manumisión.

Eliminar la mentalidad de superioridad e inferioridad

Luego, se narra en un Ḥadīth:

عَنْ هَمَّامِ بْنِ مُنَبِّهٍ، أَنَّهُ سَمِعَ أَبَا هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ يُحَدِّثُ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم أَنَّهُ قَالَ ” لاَ يَقُلْ أَحَدُكُمْ أَطْعِمْ رَبَّكَ، وَضِّئْ رَبَّكَ، اسْقِ رَبَّكَ. وَلْيَقُلْ سَيِّدِي مَوْلاَىَ. وَلاَ يَقُلْ أَحَدُكُمْ عَبْدِي أَمَتِي. وَلْيَقُلْ فَتَاىَ وَفَتَاتِي وَغُلاَمِي “

Lo que significa: “Abū Hurairahra narra que el Santo Profeta (sa) afirmaba: ‘¡Oh vosotros musulmanes! No debéis decir: ‘Mi esclavo, mi esclava’. Más bien, debéis decir: ‘Mi muchacho, mi muchacha’. Un esclavo también debe abstenerse de llamar a su dueño ‘Rabb’, es decir, mi Señor, sino que debe dirigirse a él diciendo: ‘Mi amo’ o ‘Mi guardián'”.6

En esta Ḥadīth, la mentalidad tanto del amo como del esclavo se ha enderezado. En otras palabras, por un lado, los pensamientos de orgullo y arrogancia han sido borrados del corazón y la mente del Amo; y por otro lado, los sentimientos de confianza y autoestima han sido inculcados en el corazón del esclavo. Por otra parte, junto con la reforma práctica y social, que se ha mencionado anteriormente, esta reforma mental era como el oro embellecido aún más por el ornamento. Después de esto, no quedó ningún obstáculo en la transformación completa de las circunstancias y los pensamientos. Del mismo modo, hay muchos otros Aḥādīth y Āthār [Dichos de los Compañeros del Santo Profeta (sa)] también, que demuestran que el Islām ha puesto un énfasis muy enfático en la reforma, el bienestar, la comodidad y el confort de los esclavos. Además, en esta enseñanza, el objetivo real del Islām era llevar la civilización, la sociedad, el respeto y la dignidad de los esclavos y sus amos a un nivel igual, para que los esclavos pudieran llegar a ser capaces de ser liberados tan pronto como fuera posible, y para que pudieran convertirse en ciudadanos beneficiosos y útiles para el país.

Prohibición de la injusticia contra los esclavos

También hay que recordar que los derechos de los esclavos, que se han presentado con anterioridad a modo de ejemplo, no eran meras recomendaciones. Eran más bien órdenes religiosas y jurídicas. Además, los derechos de los esclavos estaban estrictamente protegidos por el Estado Islámico.

Como tal, se narra en un Ḥadīth:

قَالَ أَبُو مَسْعُودٍ الْبَدْرِيُّ كُنْتُ أَضْرِبُ غُلَامًا لِي بِالسَّوْطِ، فَسَمِعْتُ صَوْتًا مِنْ خَلْفِي، “اعْلَمْ، أَبَا مَسْعُودٍ”، فَلَمْ أَفْهَمِ الصَّوْتَ مِنَ الْغَضَبِ، قَالَ: فَلَمَّا دَنَا مِنِّي إِذَا هُوَ رَسُولُ اللهِ صَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ، فَإِذَا هُوَ يَقُولُ: “اعْلَمْ، أَبَا مَسْعُودٍ، اعْلَمْ، أَبَا مَسْعُودٍ”، قَالَ: فَأَلْقَيْتُ السَّوْطَ مِنْ يَدِي، فَقَالَ: “اعْلَمْ، أَبَا مَسْعُودٍ، أَنَّ اللهَ أَقْدَرُ عَلَيْكَ مِنْكَ عَلَى هَذَا الْغُلَامِ”، قَالَ: فَقُلْتُ: يَا رَسُولَ اللهِ، هُوَ حُرٌّ لِوَجْهِ اللهِ، فَقَالَ: “أَمَا لَوْ لَمْ تَفْعَلْ لَلَفَحَتْكَ النَّارُ”، أَوْ “لَمَسَّتْكَ النَّارُ”

Lo que significa: “Abū Mas’ūd Badarīra relata que en una ocasión, debido a alguna razón, golpeé a mi esclavo. En ese momento, oí la voz de una persona que desde detrás de mí me decía: ‘¡Mira aquí Abū Mas’ūd! ¿Qué estás haciendo? Pero en mi ira, no pude reconocer la voz, y continué golpeando a mi esclavo. Durante este tiempo, la voz comenzó a acercarse. Cuando me di la vuelta, encontré al Santo Profeta (sa) acercándose a mí, repitiendo las mismas palabras: ‘¡Mira aquí Abū Mas’ūd! ¿Qué estás haciendo? Al ver al Santo Profeta (sa) se me cayó el bastón de las manos. El Santo Profeta (sa) miró airadamente hacia mí y dijo: ‘¡Oh Abū Mas’ūd! Hay un Dios por encima de ti, Quien posee más poder con respecto a ti que el que tú posees sobre este esclavo.’ Yo respondí: ‘¡Oh Mensajero de Al’lah! Libero a este esclavo por amor a Dios’. El Santo Profeta (sa) dijo: ‘Si no lo hubieras hecho, el fuego del infierno te habría quemado la cara'”.7

Luego, se narra en un Ḥadīth:

عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، قَالَ أَتَى النَّبِيَّ ـ صلى الله عليه وسلم ـ رَجُلٌ فَقَالَ يَا رَسُولَ اللَّهِ إِنَّ سَيِّدِي زَوَّجَنِي أَمَتَهُ وَهُوَ يُرِيدُ أَنْ يُفَرِّقَ بَيْنِي وَبَيْنَهَا . قَالَ فَصَعِدَ رَسُولُ اللَّهِ ـ صلى الله عليه وسلم ـ الْمِنْبَرَ فَقَالَ ” يَا أَيُّهَا النَّاسُ مَا بَالُ أَحَدِكُمْ يُزَوِّجَ عَبْدَهُ أَمَتَهُ ثُمَّ يُرِيدُ أَنْ يُفَرِّقَ بَيْنَهُمَا إِنَّمَا الطَّلاَقُ لِمَنْ أَخَذَ بِالسَّاقِ “

Lo que significa: “Ibni ‘Abbāsra relata que una vez un esclavo se presentó ante el Santo Profeta (sa) y comenzó a decir: ‘¡Oh Mensajero de Al’lah! Mi amo me casó con su esclava, pero ahora desea anular nuestro matrimonio y separarnos el uno del otro’. Al oír esto, el Santo Profeta (sa) subió al estrado furioso y se dirigió a la gente diciendo: ‘¡Oh musulmanes! ¿Qué os pasa que primero casáis a vuestros esclavos con vuestras esclavas y luego queréis separarlos por vuestra propia voluntad? ¡Escuchad bien! Esto no puede ocurrir nunca. El marido tiene derecho a divorciarse, pero vosotros no podéis obligar a vuestras esclavas a hacerlo'”.8

Luego se narra en un Ḥadīth:

أَنَّ عُمَرَ بْنَ الْخَطَّابِ، كَانَ يَذْهَبُ إِلَى الْعَوَالِي كُلَّ يَوْمِ سَبْتٍ فَإِذَا وَجَدَ عَبْدًا فِي عَمَلٍ لاَ يُطِيقُهُ وَضَعَ عَنْهُ مِنْهُ

Lo que significa: “Imām Mālik relata que era una práctica de Ḥaḍrat ‘Umarra ir a los suburbios de Medina cada semana. Cuando observaba que un esclavo era sometido a un trabajo que superaba su capacidad y habilidad, ordenaba que se aligerara el trabajo.”9

Enseñanzas del Santo Profeta (sa) sobre la manumisión de los esclavos existentes

Ahora retomamos el segundo aspecto de esta cuestión, que se refiere a la manumisión de los esclavos existentes, que era un objetivo primordial del Islām y del Fundador del Islām. Por lo tanto, debe saberse, que a este respecto el Islām ha empleado dos métodos; en primer lugar, el “método recomendatorio” y, en segundo lugar, el “método coercitivo”. Por los efectos unidos de ambas prácticas, se dio fuerza al movimiento de liberación. Primero abordaremos el método recomendatorio.

La liberación de esclavos como buena acción

Al principio, cuando el Santo Profeta (sa) hizo su proclamación y aún residía en La Meca, se le envió la siguiente revelación divina:

وَمَا أَدْرَاكَ مَا الْعَقَبَةُ [] فَكُّ رَقَبَةٍ

Lo que significa: “¡Oh Mensajero! ¿Conoces un precepto religioso, que puede compararse a una gran ascensión sobre una montaña, por el cual una persona es capaz de subir a las alturas de la cercanía divina? Si no lo sabes, entonces te decimos que es la liberación de un esclavo”. (Al-Balad 90:13-14)

Luego, Él declara:

وَلَٰكِنَّ الْبِرَّ مَنْ آمَنَ بِاللَّهِ ۔۔۔ وَآتَى الْمَالَ عَلَىٰ حُبِّهِ ذَوِي الْقُرْبَىٰ وَالْيَتَامَىٰ وَالْمَسَاكِينَ وَابْنَ السَّبِيلِ وَالسَّائِلِينَ وَفِي الرِّقَابِ

Lo que significa: “La verdadera virtud en la estimación de Dios es que un individuo cree en Dios, gasta en Su causa por amor a Él, en la parentela, y los huérfanos, y los necesitados, y el caminante, y para liberar a los esclavos.” (Al-Baqarah 2:178)

Se narra en un Ḥadīth:

عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ، عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ” مَنْ أَعْتَقَ رَقَبَةً مُسْلِمَةً، أَعْتَقَ اللَّهُ بِكُلِّ عُضْوٍ مِنْهُ عُضْوًا مِنَ النَّارِ، حَتَّى فَرْجَهُ بِفَرْجِهِ “

Lo que significa: “Abū Hurairahra relata que el Santo Profeta (sa) decía: ‘A tal musulmán que libere a un esclavo, Al’lah el Exaltado le concederá la salvación completa del infierno.”10

Luego, se narra en un Ḥadīth:

عَن الْبَراء بن عَازِب قَالَ: جَاءَ أَعْرَابِيٌّ إِلَى النَّبِيِّ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ فَقَالَ: عَلِّمْنِي عَمَلًا يُدْخِلُنِي الْجَنَّةَ قَالَ: “لَئِنْ كُنْتَ أَقْصَرْتَ الْخُطْبَةَ لَقَدْ أَعْرَضْتَ الْمَسْأَلَةَ أَعْتِقِ النَّسَمَةَ وَفك الرَّقَبَة”

Lo que significa: “Barā’ bin ‘Āzibra relata que un beduino se presentó ante el Santo Profeta (sa) y le dijo: ‘¡Oh Mensajero de Al’lah! Infórmame de una acción tal que, si la realizo, pueda ser admitido directamente en el paraíso.’ El Santo Profeta (sa) dijo: ‘Has usado muy pocas palabras, pero has preguntado sobre un asunto que es bastante grande. Debes liberar a un esclavo y si no puedes hacerlo solo, hazlo con la ayuda de otros”.11

Luego, se narra en un Ḥadīth:

حَدَّثَنِي أَبُو بُرْدَةَ، عَنْ أَبِيهِ، قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ” أَيُّمَا رَجُلٍ كَانَتْ عِنْدَهُ وَلِيدَةٌ فَعَلَّمَهَا فَأَحْسَنَ تَعْلِيمَهَا، وَأَدَّبَهَا فَأَحْسَنَ تَأْدِيبَهَا، ثُمَّ أَعْتَقَهَا وَتَزَوَّجَهَا فَلَهُ أَجْرَانِ

Lo que significa: “Abū Burdah relata de su padre que el Santo Profeta (sa) dijo: ‘Si una persona tiene una esclava a la que educa bien, enseña buenos modales, la libera y luego se casa con ella, tal individuo sería merecedor de una doble recompensa de Dios.'”12

La liberación de esclavos como parte de la expiación

Aparte de estas enfáticas recomendaciones, la manumisión de los esclavos se ha establecido como ley en la doctrina islámica como expiación de diversos errores y pecados. Esto puede entenderse como algo intermedio entre el método recomendatorio y el método coercitivo. De ahí que Al’lah el Exaltado declare en el Sagrado Corán:

وَمَن قَتَلَ مُؤْمِنًا خَطَأً فَتَحْرِيرُ رَقَبَةٍ مُّؤْمِنَةٍ وَدِيَةٌ مُّسَلَّمَةٌ إِلَىٰ أَهْلِهِ إِلَّا أَن يَصَّدَّقُوا ۔۔۔ فَمَن لَّمْ يَجِدْ فَصِيَامُ شَهْرَيْنِ مُتَتَابِعَيْنِ

Lo que significa: “El castigo de un individuo que mata a un creyente por error es que deberá liberar a un esclavo musulmán y pagar el dinero de la sangre que se entregará a sus herederos, a menos que lo remitan por sí mismos. Pero si tal individuo es incapaz de encontrar un esclavo al que liberar, entonces deberá ayunar durante dos meses consecutivos.” (An-Nisā’ 4:93)

Luego, Él declara:

فَإِن كَانَ مِن قَوْمٍ عَدُوٍّ لَّكُمْ وَهُوَ مُؤْمِنٌ فَتَحْرِيرُ رَقَبَةٍ مُّؤْمِنَةٍ ۔۔۔ فَمَن لَّمْ يَجِدْ فَصِيَامُ شَهْرَيْنِ مُتَتَابِعَيْنِ

Lo que significa: “Si la persona asesinada es de un pueblo hostil y en guerra contra vosotros, pero la persona (es decir, el asesinado) es creyente, entonces el castigo del infractor será la liberación de un esclavo musulmán. Pero si tal individuo no puede encontrar un esclavo, entonces deberá ayunar durante dos meses consecutivos.” (An-Nisā’ 4:93)

Luego, Él declara:

فَكَفَّارَتُهُ إِطْعَامُ عَشَرَةِ مَسَاكِينَ مِنْ أَوْسَطِ مَا تُطْعِمُونَ أَهْلِيكُمْ أَوْ أَوْ تَحْرِيرُ رَقَبَةٍ ۖ فَمَن لَّمْ يَجِدْ فَصِيَامُ ثَلَاثَةِ أَيَّامٍ

Lo que significa: “Si una persona hace un juramento en nombre de Dios y luego lo rompe, la expiación por ello es la alimentación de diez pobres según su capacidad, o el vestido de ellos, o la liberación de un esclavo. Pero quien no pueda encontrar un esclavo deberá ayunar tres días”. (Al-Mā’idah 5:90)

Luego, Él declara:

وَالَّذِينَ يُظَاهِرُونَ مِن نِّسَائِهِمْ ثُمَّ يَعُودُونَ لِمَا قَالُوا فَتَحْرِيرُ رَقَبَةٍ مِّن قَبْلِ أَن يَتَمَاسَّا۔۔۔ فَمَن لَّمْ يَجِدْ فَصِيَامُ شَهْرَيْنِ مُتَتَابِعَيْنِ۔۔۔ فَمَن لَّمْ يَسْتَطِعْ فَإِطْعَامُ سِتِّينَ مِسْكِينًا

Lo que significa: “En cuanto a los que hacen voto de abstenerse de sus esposas, pero por alguna razón, desean volver con ellas, su expiación es la liberación de un esclavo…Pero quien no encuentre uno, debe ayunar durante dos meses sucesivos…Y quien no pueda ayunar, debe alimentar a sesenta pobres.” (Al-Mujādalah 58:4-5)

Estos son los diferentes métodos de expiación que el Islām ha prescrito para la manumisión de los esclavos. Además, según su costumbre, teniendo en cuenta la variación de las circunstancias, el Islām ha prescrito dos o tres alternativas y ha dado a los musulmanes la opción de seguir el curso de acción que les resulte más fácil y mejor. Además, es de gran sabiduría que, en estos versículos, siempre que Dios el Exaltado ha aludido a la liberación de esclavos, también ha añadido que si un individuo no puede encontrar un esclavo, entonces se debe emplear el siguiente método. Esto demuestra que la intención real del Islām era acabar con la práctica de la esclavitud. Por lo tanto, como una alternativa a la práctica de liberar a un esclavo, las palabras, “Si un individuo es incapaz de encontrar un esclavo,” definitivamente demuestran que no hay duda en el hecho de que el objetivo principal del Islām era liberar a los esclavos existentes.

Luego, se narra en un Ḥadīth:

عَنْ أَسْمَاءَ بِنْتِ أَبِي بَكْرٍ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَتْ أَمَرَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم بِالْعَتَاقَةِ فِي كُسُوفِ الشَّمْسِ

Lo que significa: “Asmā’ bint Abī Bakrra relata que el Santo Profeta (sa) ordenaba a los musulmanes liberar a un esclavo con ocasión de un eclipse solar.”13

La liberación de esclavos por coacción

Ahora retomamos el método de liberar esclavos por coacción. A este respecto, el Islām ha propuesto varios métodos. Se relata en un Ḥadīth:

عن سويد بن مقرن، أن جارية له لطمها إنسان، فقال له سويد: أما علمت أن الصورة محرمة، فقال: “لقد رأيتني وإني لسابع إخوة لي مع رسول الله صلى الله عليه وسلم، وما لنا خادم غير واحد، فعمد أحدنا فلطمه، فأمرنا رسول الله صلى الله عليه وسلم أن نعتقه”

Lo que significa: “Suwaidra, un Compañero del Santo Profeta (sa) relata que éramos siete hermanos que poseíamos un solo esclavo. Por alguna razón, uno de nosotros se enfadó y abofeteó al esclavo. Cuando el Santo Profeta (sa) fue informado, ordenó que el esclavo fuera liberado”.14

Ibni ‘Umarra también relata el mismo Ḥadīth, en el que menciona que si una persona golpea a su esclavo y luego lo libera, no recibirá ninguna recompensa espiritual por esta acción. La razón es que la liberación de un esclavo ha sido prescrita como castigo para un amo que golpea a su esclavo.15 En otras palabras, un método empleado por el Santo Profeta (sa) para liberar a los esclavos por coacción fue prescribir el castigo de que si un amo golpea a su esclavo debe entonces liberarlo inmediatamente.

Luego, se relata en un Ḥadīth:

عَنِ ابْنِ عُمَرَ، قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ” مَنْ مَلَكَ ذَا رَحِمٍ مَحْرَمٍ فَهُوَ حُرٌّ “

Lo que significa: “Ibni ‘Umarra relata que el Santo Profeta (sa) ordenó: “Si un individuo adquiere por casualidad un esclavo que resulta ser un pariente cercano, ese esclavo será considerado libre por defecto.”16

Entonces, se relata en un Ḥadīth:

عَنِ ابْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ” مَنْ أَعْتَقَ شِرْكًا لَهُ فِي مَمْلُوكٍ فَعَلَيْهِ عِتْقُهُ كُلِّهِ، إِنْ كَانَ لَهُ مَالٌ يَبْلُغُ ثَمَنَهُ و عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ وَإِلاَّ قُوِّمَ عَلَيْهِ، فَاسْتُسْعِيَ بِهِ غَيْرَ مَشْقُوقٍ عَلَيْهِ

Lo que significa: “Ibni ‘Umarra y Abū Hurairahra relatan que el Santo Profeta (sa) dijo: ‘Una persona que posee la copropiedad de un esclavo, y elige liberar al esclavo mediante su propia parte, se convierte en su obligación pagar a los otros propietarios su parte de su propia riqueza y liberar al esclavo completamente. Si esa persona no posee riqueza suficiente para hacerlo, aun así el esclavo deberá ser liberado prácticamente, para que pueda ganar la suma restante que debe a los otros amos y asegurarse la libertad completa. A este respecto, se facilitará al esclavo todo lo posible”.17

Entonces, se narra en un Ḥadīth que una vez unos pocos esclavos huyeron de los idólatras de La Meca y llegaron al Santo Profeta (sa). Ante esto, los idólatras pidieron al Santo Profeta (sa) que les devolviera a estos esclavos. Varios musulmanes también intercedieron por ellos, pero el Santo Profeta (sa) se disgustó. Por lo tanto, las palabras de este Ḥadīth son las siguientes:

فَغَضِبَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم وَقَالَ ” مَا أُرَاكُمْ وَأَبَى أَنْ يَرُدَّهُمْ وَقَالَ ” هُمْ عُتَقَاءُ اللَّه

Lo que significa: “El Santo Profeta (sa) se enfadó en esta ocasión y se negó a devolver a los esclavos. El Santo Profeta (sa) dijo: ‘Estos esclavos han sido liberados por Al’lah. ¿Debo devolverlos a una vida de esclavitud y politeísmo una vez más?'”.18

Entonces, se relata en un Ḥadīth:

عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ” أَيُّمَا رَجُلٍ وَلَدَتْ أَمَتُهُ مِنْهُ فَهِيَ مُعْتَقَةٌ عَنْ دُبُرٍ مِنْهُ ” وَ عَنْ ابْنِ عَبَّاسٍ قَالَ کَانَ رَسُوْلُ اللہِ صَلَّی اللہُ عَلَیْهِ وَ سَلَّمَ یَقُوْلُ اُمُّ الْوَلَدِ حُرَّة وَ اِنْ کَانَ سَقْطًا

Lo que significa: “Ibni ‘Abbāsra relata que el Santo Profeta (sa) decía: ‘Si una persona se casa con su esclava, aunque no la libere, pero le nace un hijo de la esclava, ella será considerada libre por defecto a partir de entonces.'”19 En otra narración se relata que una esposa Ummul-Walad [Una esclava que es liberada por defecto si da a luz a un hijo de su amo] será considerada libre, incluso en el caso de un mortinato.20

Sistema permanente para la manumisión de esclavos

Estos fueron los diversos métodos de manumisión obligatoria, que han sido prescritos por el Islām. Sin embargo, es obvio que a pesar de estas liberaciones obligatorias, todavía quedaban muchos esclavos de este tipo, que no podían beneficiarse de ninguno de estos métodos. Además, la adquisición de su libertad no era definitiva en el caso de la mera recomendación. Por lo tanto, era necesario que se organizara un sistema permanente y sólido mediante el cual los esclavos existentes pudieran seguir asegurándose su propia libertad. De ahí que, a este respecto, el Islām propusiera el ingenioso sistema conocido como Mukātabat. Según este sistema, el amo estaba obligado a liberar a su esclavo a condición de que éste hubiera adquirido la capacidad de manumisión y generado una cantidad razonable para pagar su propia libertad. Esta cantidad debía decidirse en función de las circunstancias del esclavo, cuya identificación recaía en el gobierno o la judicatura y no en manos del amo. Así lo afirma Al’lah el Exaltado:

وَالَّذِينَ يَبْتَغُونَ الْكِتَابَ مِمَّا مَلَكَتْ أَيْمَانُكُمْ فَكَاتِبُوهُمْ إِنْ عَلِمْتُمْ فِيهِمْ خَيْرًاۖ وَآتُوهُم مِّن مَّالِ اللَّهِ الَّذِي آتَاكُمْ

Lo que significa: “¡Oh vosotros, musulmanes! De entre vuestros esclavos, aquellos que deseen una escritura de manumisión por escrito, es vuestra obligación establecer un acuerdo de Mukātabat con ellos y liberarlos, con la condición de que hayan llegado a ser capaces de manumisión. Además, también es su obligación darles una parte de esta riqueza, que en realidad pertenece a Dios, pero Él se las otorgado como resultado del Mukātabat.” (An-Nūr 24:34)

Este versículo sirve como piedra angular del sistema obligatorio de manumisión. Aunque las palabras son muy breves, los significados que contiene son inmensamente vastos y sobresalientemente contundentes. En este versículo, se ha ordenado a los musulmanes que aquellos esclavos que deseen llegar a un acuerdo de Mukātabat con ellos para asegurar su manumisión, tienen la obligación de liberarlos con la condición de que hayan llegado a ser capaces de ser libres. Un acuerdo de Mukātabat se refiere al acuerdo entre un esclavo y su amo, según el cual si el esclavo paga una cierta cantidad a su amo, será considerado libre. El método consistía en que, tras un acuerdo de esta naturaleza, el esclavo quedaba prácticamente en libertad. Sin embargo, en este estado de semilibertad, el esclavo se dedicaba a un trabajo o profesión en el comercio, el oficio y la destreza, la agricultura o el trabajo, etc., y se esforzaba por pagar la cantidad establecida en el acuerdo de Mukātabat. Cuando esta cantidad estuviera totalmente pagada, se consideraría que esa persona era completamente libre. Además, aunque se consideraba que esta cantidad de Mukātabat estaba bajo el control total del amo, seguía siendo su obligación dar también una parte apropiada al esclavo. Este sistema era tan bendito e ingenioso que los esclavos que lo merecían seguían siendo liberados por derecho. Además, dado que los esclavos se veían obligados a realizar un trabajo independiente para pagar la cantidad establecida en Mukātabat, y se les hacía cargar con la responsabilidad de un acuerdo civil, también desarrollaban la capacidad de vivir una vida libre y convertirse en ciudadanos beneficiosos para el país.

Mukatabat no dependía del deseo del maestro

Este sistema de Mukātabat no dependía del deseo del amo, sino que era obligatorio. En otras palabras, un amo no poseía el derecho de rechazar la demanda de Mukātabat de un esclavo. Era tarea del poder judicial o del gobierno determinar si el esclavo había adquirido la capacidad de manumisión. Como tal, existe una narración:

أَنَّ سِيرِينَ، سَأَلَ أَنَسًا، المُكَاتَبَةَ – وَكَانَ كَثِيرَ المَالِ – فَأَبَى، فَانْطَلَقَ إِلَى عُمَرَ رَضِيَ اللَّهُ عَنْهُ، فَقَالَ: كَاتِبْهُ فَأَبَى، فَضَرَبَهُ بِالدِّرَّةِ، ” وَيَتْلُو عُمَرُ: {فَكَاتِبُوهُمْ إِنْ عَلِمْتُمْ فِيهِمْ خَيْرًا} فَكَاتَبَهُ “

Lo que significa: “Anasra, que era Compañero del Santo Profeta (sa), poseía un esclavo llamado Sīrīn, que deseaba establecer un acuerdo de Mukātabat con Anasra. Sin embargo, Anasra se negó pensando que poseía mucha riqueza y no necesitaba la riqueza de Mukātabat. Ante esto, Sīrīn presentó una queja contra Anasra ante Ḥaḍrat ‘Umarra. Al oír la queja presentada por Sīrīn, Ḥaḍrat ‘Umarra ordenó a Anasra que aceptara la petición de Mukātabat. Sin embargo, Anasra se mantuvo inflexible en la negativa. Ante esto, Ḥaḍrat ‘Umarra azotó a Anasra y le recitó el versículo: ‘¡Oh, musulmanes! Si vuestros esclavos desean una escritura de manumisión por escrito, es vuestra obligación pactar un acuerdo de Mukātabat con ellos.’ Ante esto, Anasra estableció un acuerdo de Mukātabat con Sīrīn”.21

La base de la obligación de Mukātabat dependía de si un esclavo había llegado a ser capaz de manumisión o no. Así, Yaḥyā bin Kathīr relata:

قال رسول الله صلى الله عليه وسلم : ( فكاتبوهم إن علمتم فيهم خيرا ) قال : ” إن علمتم فيهم حرفة ، ولا ترسلوهم كلا على الناس “

Lo que significa: “El Santo Profeta (sa) decía que donde el Sagrado Corán afirma: ‘Es vuestra obligación no rechazar una propuesta de Mukātabat, si encontráis algo bueno en vuestros esclavos”, el ‘algo bueno’ al que se ha hecho referencia aquí es la habilidad de un oficio. En otras palabras, se hace obligatorio acordar el Mukātabat con aquellos esclavos que tengan conocimientos en un oficio o habilidad, o que posean la capacidad de aprender rápidamente uno, para que no se conviertan en una carga para la sociedad de ninguna manera después de su adquisición de la libertad.”22

Como se mencionó anteriormente, la decisión de si un esclavo posee esta capacidad o no estaba en manos del gobierno y no dependía del deseo del amo. Este Ḥadīth también expone que, en realidad, el verdadero deseo de la enseñanza islámica era mejorar las circunstancias de los esclavos existentes e inculcarles la capacidad de manumisión. De ahí que, a medida que los esclavos iban adquiriendo capacidad, también iban adquiriendo su libertad.

Puesto que el método de Mukātabat fue la piedra angular de la manumisión de los esclavos, ha sido muy preferido en el Islām. Como tal, ha sido relatado en un Ḥadīth:

عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالَ: “ثَلَاثَةٌ حَقٌّ عَلَى اللَّهِ عَوْنُهُمْ: الْمُكَاتَبُ الَّذِي يُرِيدُ الْأَدَاءَ وَالنَّاكِحُ الَّذِي يُرِيدُ الْعَفَافَ وَالْمُجَاهِدُ فِي سَبِيلِ اللَّهِ “

Lo que significa: “Abū Hurairahra relata que el Santo Profeta (sa) declaraba: ‘Hay tres clases de personas para las que Al’lah el Exaltado ha declarado que les concederá socorro como su derecho: en primer lugar, un esclavo que ha establecido un acuerdo de Mukātabat, y está preocupado por pagar la suma que le debe; en segundo lugar, una persona que se casó con la intención de guardar su castidad; en tercer lugar, una persona que se esfuerza en la causa de Al’lah.'”23

El movimiento de liberación de los esclavos no se limitaba a los individuos. Más bien, era también una obligación del Estado Islámico gastar una suma adecuada en la manumisión de los esclavos del Baitul-Māl Nacional. De ahí que Al’lah el Exaltado afirme en el Sagrado Corán:

إِنَّمَا الصَّدَقَاتُ لِلْفُقَرَاءِ وَالْمَسَاكِينِ وَالْعَامِلِينَ عَلَيْهَا وَالْمُؤَلَّفَةِ قُلُوبُهُمْ وَفِي الرِّقَابِ وَالْغَارِمِينَ وَفِي سَبِيلِ اللَّهِ وَابْنِ السَّبِيلِ ۖ فَرِيضَةً مِّنَ اللَّهِ

Lo que significa: “La riqueza del Zakāt debe gastarse en los pobres y necesitados, y en los empleados relacionados con ellos, y en los nuevos musulmanes débiles, y para la manumisión de esclavos, y para los endeudados, y para la propagación de la religión, y para el consuelo del caminante – una ordenanza de Al’lah el Exaltado.”  (At-Taubah 9:60)

A la luz de este versículo, se ha impuesto al Estado islámico la obligación de destinar fondos a la manumisión de esclavos procedentes de los ingresos generados por el Zakāt.

Doctrina acerca de los esclavos liberados

En este sistema de manumisión de esclavos también se garantizaba que, incluso después de la manumisión, los esclavos liberados no se quedaran completamente sin apoyo ni ayuda.

Los esclavos liberados se convirtieron en “amigos y ayudantes” los unos de los otros

Por lo tanto, el Santo Profeta (sa) ideó un sistema por el cual un amo y su esclavo liberado permanecían siempre unidos en una especie de hermandad. Según las instrucciones del Santo Profeta (sa), un amo y su esclavo liberado se denominaban “Maulā” o “amigo” y “ayudante” el uno del otro. Esto era para que tanto el amo como el esclavo tuvieran presente que eran amigos, y en un momento de necesidad, se ayudarían mutuamente.

Los esclavos liberados y sus anteriores amos se convertían en herederos unos de otros

Gracias a esta sabiduría, un esclavo liberado y su amo se convertían en herederos el uno del otro. En otras palabras, si un esclavo moría sin herederos, su anterior amo heredaría sus riquezas. Del mismo modo, si un amo moría sin herederos, su esclavo liberado heredaría su riqueza. Como tal, se relaciona en un Ḥadīth:

عَنْ عَائِشَةَ، قَالَتْ قَالَ رَسُوْلَ اللهِ صلى الله عليه وسلم إِنَّ الْوَلاَءَ لِمَنْ أَعْتَقَ عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، أَنَّ رَجُلاً، مَاتَ عَلَى عَهْدِ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم وَلَمْ يَدَعْ وَارِثًا إِلاَّ عَبْدًا هُوَ أَعْتَقَهُ فَأَعْطَاهُ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم مِيرَاثَهُ

Lo que significa: “‘Ā’ishahra relata que el Santo Profeta (sa) declaraba: “Si un esclavo liberado muere sin herederos, su riqueza será heredada por su amo anterior.”24 Ibni ‘Abbāsra cuenta que en una ocasión una persona murió sin herederos. Sin embargo, un esclavo liberado que una vez le perteneció estaba vivo. El Santo Profeta (sa) concedió su herencia a su esclavo liberado”.25

El fundamento de este derecho de herencia no se basaba en razones monetarias o económicas. Más bien, el deseo real era mantener una relación entre un amo y su esclavo liberado. Por esta razón, el Santo Profeta (sa) emitió la orden de que este derecho de herencia no podía ponerse en venta ni regalarse, etc., Así, Ibni ‘Umarra relata:

نَهَى رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عَنْ بَيْعِ الْوَلاَءِ، وَعَنْ هِبَتِهِ

Lo que significa: “El Santo Profeta (sa) prohibió la compraventa, o regalo, etc., del derecho de herencia entre un esclavo liberado y su amo.”26

Establecimiento de la dignidad de los esclavos liberados

A continuación, para establecer la dignidad y el honor de los esclavos liberados, se menciona en un Ḥadīth:

عَنْ عَائِذِ بْنِ عَمْرٍو، أَنَّ أَبَا سُفْيَانَ، أَتَى عَلَى سَلْمَانَ، وَصُهَيْبٍ، وَبِلَالٍ فِي نَفَرٍ، فَقَالُوا: وَاللهِ مَا أَخَذَتْ سُيُوفُ اللهِ مِنْ عُنُقِ عَدُوِّ اللهِ مَأْخَذَهَا، قَالَ فَقَالَ أَبُو بَكْرٍ: أَتَقُولُونَ هَذَا لِشَيْخِ قُرَيْشٍ وَسَيِّدِهِمْ؟، فَأَتَى النَّبِيَّ صَلَّى اللهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ فَأَخْبَرَهُ، فَقَالَ: “يَا أَبَا بَكْرٍ لَعَلَّكَ أَغْضَبْتَهُمْ، لَئِنْ كُنْتَ أَغْضَبْتَهُمْ، لَقَدْ أَغْضَبْتَ رَبَّكَ” فَأَتَاهُمْ أَبُو بَكْرٍ فَقَالَ: يَا إِخْوَتَاهْ أَغْضَبْتُكُمْ؟ قَالُوا: لَا يَغْفِرُ اللهُ لَكَ يَا أَخِي

Lo que significa: “En una ocasión, Salmānra, Ṣuhaibra y Bilālra, etc., que eran esclavos liberados, estaban sentados en algún lugar. Abū Sufyānra pasó por allí y dijeron: ‘Este enemigo de Dios se salvó de la espada de Al’lah.’ Cuando Ḥaḍrat Abū Bakrra oyó esto, los amonestó diciendo: ‘¿Así habláis del líder de los Quraish?’ Después de esto, Abū Bakrra se presentó ante el Santo Profeta (sa) y relató todo el incidente. El Santo Profeta (sa) dijo: ‘¡Abu Bakr! ¿Estás seguro de no haber disgustado a Bilāl, etc.? Pues en su disgusto está el disgusto de Dios.’ Abū Bakrra volvió inmediatamente a Bilālra, etc., y dijo: ‘¡Oh hermanos! Espero que no os disguste lo que he dicho.’ Ellos respondieron: ‘¡Oh hermano! No estamos disgustados. No hay nada de qué preocuparse'”.27

Cómo actuaron los musulmanes ante la enseñanza de la manumisión de esclavos

Ahora la única pregunta que queda es si la libertad de los esclavos tuvo lugar realmente o no como resultado de estas recomendaciones, expiaciones y manumisiones obligatorias. La respuesta es que, como ya se ha dicho, en esta época abundaban los esclavos. Hasta tal punto que, en algunos países, el número de esclavos era a veces incluso superior al número real de residentes en el país.28 Por lo tanto, vaciar este almacén ilimitado no era tarea fácil, ni todos estos esclavos vivían bajo el pequeño Estado Islámico y bajo propietarios musulmanes, cuyo número era aún menor. Así pues, era obvio que este movimiento de liberación sólo podía avanzar gradualmente.

Los Compañeros liberaron a los esclavos en abundancia

Sin embargo, la historia demuestra que, en lo que respecta a los esfuerzos de los Compañeros y sus seguidores, éstos se concentraron y esforzaron al máximo para liberar a los esclavos ellos mismos, así como para asegurar la libertad de los demás. Definitivamente, no se puede encontrar un ejemplo semejante en la historia del mundo. Así, la historia demuestra que en esta época los musulmanes no sólo seguían liberando esclavos en abundancia por sus propias manos, sino que también compraban esclavos con la intención y el objetivo específicos de liberarlos. De este modo, gracias a los encomiables esfuerzos de los musulmanes, innumerables esclavos fueron liberados de la desgracia de la esclavitud. Por lo tanto, la siguiente lista, que definitivamente no es inclusiva y sólo contiene los nombres de algunos Compañeros a modo de ejemplo, es suficiente para probar nuestra proclamación. Se narra en Subulus-Salām:

  1. El Santo Profeta Muḥammad (sa) liberó a 63 esclavos.
  2. Ḥaḍrat ‘Ā’ishahra liberó a 67 esclavos.
  3. Ḥaḍrat ‘Abbāsra liberó a 70 esclavos
  4. Ḥakīm bin Hizāmra liberó a 100 esclavos
  5. ‘Abdullāh bin ‘Umarra liberó a 1.000 esclavos
  6. ‘Abdur-Raḥmān bin ‘Aufra liberó a 3.000 esclavos
  7. Ḥaḍrat ‘Uthmān bin ‘Affānra liberó a 20.000 esclavos en un solo día, que fue el de su martirio. El número total es mucho mayor que éste.
  8. Dhul-Kilā’ Al-Ḥimyarī liberó a 8.000 esclavos en un solo día.

NÚMERO TOTAL: 32.30029

Como hemos mencionado anteriormente, en esta narración sólo se han mencionado algunos Compañeros a modo de ejemplo. Si de acuerdo con la proporción mencionada anteriormente, tuviéramos que aproximar el número de esclavos liberados por un gran número de otros Compañeros, los Tābi’īn [la generación posterior a los Sahaba] y Taba’ Tābi’īn [la segunda generación posterior a los Sahaba], este número definitivamente alcanza los millones. Sin embargo, lo cierto es que ni siquiera el número de esclavos liberados mencionado en esta narración, que se han atribuido a los Compañeros mencionados, es del todo exacto. Más bien, el número real es mucho mayor. Por ejemplo, con respecto a Ḥaḍrat ‘Ā’ishahra se ha demostrado en una narración que liberó a cuarenta esclavos en un solo caso.30  De otra narración se desprende que tenía por costumbre liberar esclavos en abundancia. Por lo tanto, suponer que a lo largo de toda su vida sólo liberó a sesenta y siete esclavos sería sin duda incorrecto.

El Profeta Muhammad (sa) liberó a muchos esclavos

Del mismo modo, el número que se ha atribuido al Santo Profeta (sa), puede ser correcto en relación con sus circunstancias personales, porque su estado financiero a nivel personal no era muy bueno. Además, después de la institución de estos mandatos, el Santo Profeta (sa) sólo vivió durante un corto período de tiempo. Sin embargo, este número definitivamente no incluye a los esclavos que fueron liberados por el Santo Profeta (sa) en su calidad de Jefe del Estado Islámico, cuyo número era muy grande. Otra cosa que hay que recordar con respecto al Santo Profeta (sa) es que muchas narraciones corroboran que ni un solo esclavo cayó bajo su posesión que no fuera liberado. A este hecho alude la siguiente narración:

عَنْ عَمْرِو بْنِ الْحَارِثِ، خَتَنِ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم أَخِي جُوَيْرِيَةَ بِنْتِ الْحَارِثِ قَالَ مَا تَرَكَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عِنْدَ مَوْتِهِ دِرْهَمًا وَلاَ دِينَارًا وَلاَ عَبْدًا وَلاَ أَمَةً

Lo que significa: “‘Amr bin Al-Ḥārith, que era hermano biológico de Ummul- Mu’minīn, Juwairiyahra y cuñado del Santo Profeta (sa) relata que a la muerte del Santo Profeta (sa), no dejó ni un solo Dirham, Dinar, esclavo o esclava.”31

Por lo tanto, esta enseñanza que ha sido prescrita por el Islām en relación con los esclavos no era un mero adorno de papel. Más bien, esta enseñanza se convirtió en una parte necesaria de la cultura y la civilización islámicas, y del modo de vida islámico. Por otra parte, tanto los individuos como el gobierno actuaron con entusiasmo sobre esta enseñanza.

Todas las puertas del progreso estaban abiertas para los esclavos liberados

Ya se ha mencionado que a los esclavos se les concedía la libertad tras la garantía de que eran capaces de manumitirse en lo que se refería a su moral, hábitos y capacidad para ganarse la vida. Ahora deseamos mencionar que aquellos esclavos que fueron liberados se convirtieron de hecho en ciudadanos beneficiosos y fueron considerados tan honorables y respetuosos en la sociedad islámica como las demás personas. De hecho, era una práctica del Santo Profeta (sa) que, con el propósito de reformar los antiguos puntos de vista de la gente, fuera aún más consciente de la dignidad y el honor de los esclavos y de los esclavos liberados que de los demás. Por lo tanto, en muchas ocasiones, el Santo Profeta (sa) nombró a su esclavo liberado Zaid bin Ḥārithahra y a su hijo Usāmahra comandantes de muchas campañas militares. Muchos Compañeros altamente respetados y prominentes fueron nombrados bajo ellos y cuando la gente ignorante objetó esta acción del Santo Profeta (sa), debido a sus antiguos puntos de vista, él respondió:

إِنْ تَطْعُنُوا فِي إِمَارَتِهِ فَقَدْ كُنْتُمْ تَطْعُنُونَ فِي إِمَارَةِ أَبِيهِ مِنْ قَبْلُ، وَايْمُ اللَّهِ، إِنْ كَانَ لَخَلِيقًا لِلإِمَارَةِ، وَإِنْ كَانَ لَمِنْ أَحَبِّ النَّاسِ إِلَىَّ، وَإِنَّ هَذَا لَمِنْ أَحَبِّ النَّاسِ إِلَىَّ بَعْدَهُ

Es decir: “Os habéis opuesto al nombramiento de Usāmahra como comandante y antes de esto también os habéis opuesto al liderazgo de su padre Zaidra. ¡Por Dios! Así como Zaidra era digno y capaz de liderazgo y estaba entre mis más amados, así también, Usāmahra es digno de liderazgo y está entre mis más amados.”32

Entonces, qué podría ser más grande que el hecho de que el Santo Profeta (sa) casara a la hija de su tía paterna biológica, Zainab bint Jaḥashra con Zaid bin Ḥārithahra. Es un extraño milagro que en todo el Sagrado Corán, si algún Compañero ha sido mencionado por su nombre, sea este mismo Zaid bin Ḥārithahra.33 Luego, hubo muchos esclavos liberados que alcanzaron un rango elevado en su conocimiento y sabiduría. Así, Sālim bin Ma’qalra, el esclavo liberado de Abū Ḥudhaifahra, fue considerado uno de los eruditos más destacados de entre los Compañeros. Además, Sālimra era también de los cuatro Compañeros que fueron designados por el Santo Profeta (sa) para enseñar el Sagrado Corán.34 Entonces, en cuanto al honor y el respeto debidos a la virtud y la pureza, Ḥaḍrat ‘Umarra decía a menudo con respecto a Bilālra que él era su jefe.35 Luego, incluso después de los Compañeros, varios esclavos liberados alcanzaron un estatus muy elevado en la sociedad islámica. Como tal, ‘Aṭā’ bin Abī Rabāḥ, Mujāhid bin Jubair, Nāfi’ el esclavo liberado de Ibni ‘Umarra y Mūsā bin ‘Uqbahra, son considerados entre los más venerados entre los Tābi’īn, ante quienes personas muy ilustres se sentaban humildemente como alumnos.36

¿Por qué no se liberó a todos los esclavos a la vez?

Antes de poner fin a esta discusión, es necesario responder a la pregunta de que si el Islām trajo un mensaje de libertad y liberación de los esclavos, ¿por qué entonces el Santo Profeta (sa) no ordenó la manumisión de todos los esclavos existentes a la vez? Como tal, la respuesta breve y sencilla a esto es simplemente que el Santo Profeta (sa) no lo hizo porque era un verdadero amigo de los esclavos. Además, la tarea del Santo Profeta (sa) era la reforma, no la ostentación. Por lo tanto, el Santo Profeta (sa) no tomó ninguna medida de este tipo, que aparentemente parecía poseer una naturaleza de amistad, pero que en realidad era perjudicial para los esclavos y dañina para el progreso del país y la civilización. Toda persona sensata puede comprender que, a la luz de las circunstancias de aquella época, liberar a cientos y miles de esclavos de una sola vez habría sido equivalente a dejarlos en un estado de indefensión e inseguridad tal que podría haber resultado peligroso para ellos en muchos aspectos. A la luz de las circunstancias de la época, el resultado definitivo de esta manumisión inmediata y universal habría sido que un segmento de estos esclavos habría muerto de hambre debido a la pobreza. Luego, el otro segmento se habría quedado sin empleo y se habría inclinado hacia la criminalidad; y se habría convertido así en un medio para su propia destrucción moral, así como en un medio para causar desorden y malestar en todo el país y la nación. Independientemente de lo agradables que puedan parecer a veces las propuestas de reforma desde un punto de vista emocional, en realidad en la mayoría de los casos no resultan beneficiosas. Más bien, en algunos casos resultan en un efecto peligroso sobre los hábitos y cualidades de los individuos, así como sobre la vida colectiva y la civilización de la nación. El Santo Profeta (sa) era un verdadero Reformador y deseaba hacer por los esclavos lo que era verdaderamente beneficioso y bendito para ellos. Por lo tanto, no siguió un camino que causara un terremoto destructivo en la sociedad árabe y que, en lugar de beneficiar a los esclavos, los perjudicara. Contemplen bien que, a la luz de las circunstancias de aquella época, liberar a cientos y miles de esclavos a la vez sin un sistema con visión de futuro, habría llevado definitivamente a la destrucción de la vida de estos esclavos, así como de su religión. En otras palabras, en lo que respecta a sus vidas, la mayoría de ellos habrían quedado completamente desamparados y sin medios de subsistencia. Además, tampoco habrían tenido la oportunidad de aprender un oficio. Desde el punto de vista religioso, esta manumisión inmediata y universal habría sido muy perjudicial para su moral y sus costumbres. En concreto, debido a una época muy larga sometidos a una cruel esclavitud, habían desarrollado la innobleza, la dureza de corazón y otras malas costumbres de esta naturaleza. Quién sabe qué giro habrían tomado estas costumbres y qué efectos habrían provocado como consecuencia de una manumisión inmediata. Por otra parte, a los efectos nocivos de esta manumisión universal se añaden otros que podrían haber afectado a la sociedad. Por lo tanto, con la mayor sabiduría, por un lado, Islām propuso que para el futuro, todas las formas crueles de esclavitud fueran prohibidas y así puso fin a cualquier expansión adicional de esta esfera (que se hará evidente en la discusión más adelante). Por otro lado, teniendo en cuenta las circunstancias temporales, empleó estrategias prácticas para la reforma moral, social y financiera y el bienestar de los esclavos existentes. Junto con esto, también propuso que a medida que estos esclavos fueran capaces de llevar una vida libre beneficiosa, también seguirían siendo liberados definitivamente. A la luz de las circunstancias de la época, era este verdadero método de reforma el que podría haberse adoptado con la mayor esperanza de obtener resultados prometedores. De hecho, un estudio en profundidad de este sistema no deja ni un ápice de duda de que se trataba de un sistema sin parangón, como no se ha visto en ninguna época anterior a ésta, ni ninguna nación ha sido capaz hasta ahora de presentar tal ejemplo al mundo en lo sucesivo.

En este punto, puede surgir la duda de que en el siglo anterior aparecieron muchos reformadores europeos y americanos que, como si tal cosa, dedicaron toda su vida al movimiento de liberación de los esclavos y debido a sus esfuerzos, el sistema de esclavitud fue abolido en su totalidad en la mayoría de los países del mundo; Por ejemplo, Abraham Lincoln, que en su tiempo fue Presidente de los Estados Unidos, concedió la libertad a cientos y miles de esclavos negros a la vez, y no se produjo ningún resultado negativo debido a esta manumisión inmediata y universal; de hecho, este servicio de Abraham Lincoln es visto con gran aprobación.

En primer lugar, la respuesta es que hay una diferencia de cielo y tierra entre las circunstancias de hace mil cuatrocientos años y las actuales. Además, esta enseñanza del Islām relativa a la manumisión gradual de los esclavos de aquella época era a la luz de las circunstancias de aquella época, y la enseñanza permanente del Islām a este respecto era otra cosa, que se mencionará más adelante; por lo tanto, lógicamente esta comparación no puede considerarse correcta en ningún caso. Por lo tanto, en las circunstancias de esta época, si la manumisión inmediata y universal no demostró ser perjudicial, esto no corrobora categóricamente que esta práctica tampoco demostraría ser perjudicial en épocas anteriores y en circunstancias que difieren de las actuales. En la época del Santo Profeta (sa), el estado moral y social de los esclavos era inmensamente abyecto. Además, la cultura y la civilización del mundo eran completamente diferentes de la cultura y la civilización presentes en el mundo actual. Por lo tanto, a la luz de las circunstancias de aquella época, era más apropiado emplear un método de manumisión gradual en lugar de una manumisión inmediata y universal, de lo contrario, los resultados habrían sido definitivamente perjudiciales en lugar de beneficiosos. Esta es una respuesta fundamental que puede darse a esta alegación.

Sin embargo, la verdad es que las propuestas empleadas por el Islām, eran mucho más ventajosas y beneficiosas en cualquier caso. Además, cualquier persona desprejuiciada que contemple esta cuestión con el corazón frío, llegará a la conclusión que acabamos de mencionar. Hay un dicho muy cierto de Jesucristo (as), que dice que un árbol se reconoce por sus frutos. Por lo tanto, debemos estudiar que de entre estos dos métodos, cuál ha resultado ser más ventajoso y favorable. ¿Es el método empleado por el Islām hace mil cuatrocientos años o el método empleado en la época actual por varios reformadores europeos y americanos? En este punto, no podemos entrar en una discusión elaborada. Sólo deseamos mencionar brevemente que los resultados del mérito relativo de ambos métodos pueden compararse de dos maneras: en primer lugar, qué método de entre estos dos métodos trajo más libertad verdadera; en segundo lugar, qué método hizo que los esclavos liberados alcanzaran un mayor éxito. Afirmamos con seguridad que, en el contexto de estas dos perspectivas, el método adoptado por el Santo Profeta (sa) dentro de mil cuatrocientos años fue mucho más beneficioso que el empleado por varios reformadores occidentales de esta época. Es obvio que la mera liberación de un esclavo por su nombre sin abolir el espíritu real de la esclavitud no puede considerarse un acto de verdadera libertad. Sin embargo, si se observa con detenimiento, la reforma llevada a cabo por los reformadores occidentales no difiere en absoluto de la “supuesta” reforma que acabamos de mencionar. Sin duda, pueden haber liberado a cientos y miles de esclavos mediante una sola orden, pero no fueron capaces de abolir el verdadero espíritu de la esclavitud. Más bien, incluso después de esta libertad, el espíritu de la esclavitud siguió viviendo igual que antes en los corazones y las mentes de los emancipadores y los emancipados. Como consecuencia de ello, la esclavitud no pudo ser verdaderamente abolida y las relaciones entre los amos y sus esclavos se volvieron muy tensas. Tomemos el ejemplo de Estados Unidos. Sin duda, aparentemente en Estados Unidos, cientos y miles de esclavos negros recibieron la libertad de golpe. Sin embargo, independientemente del hecho de que debido a esta libertad universal, el país se vio envuelto en un peligroso incendio de guerra civil, incluso hoy en día, ¿ha recibido realmente el esclavo negro de América la emancipación? Más bien, preguntamos que incluso hoy en día, ¿existe una sola ley en el país que pueda conceder la verdadera libertad al esclavo negro de América? ¿No considera prácticamente el hombre blanco de América que su esclavo negro liberado es más despreciable incluso que los peores esclavos del mundo? Entonces, ¿este negro liberado se considera verdaderamente libre en América? De hecho, las relaciones entre los blancos emancipadores de América y los negros emancipados son el peor ejemplo de relaciones internacionales que se puede encontrar hoy en el mundo. Este estado de cosas se debe al hecho de que, al liberar a estos esclavos, se empleó un método por el cual los esclavos se emanciparon de nombre, sin duda, pero fueron incapaces de alcanzar la verdadera libertad. No se produjo ninguna reforma en las mentes de los emancipadores ni de los emancipados.

En comparación con esto, aquellas personas que fueron liberadas según el método Islámico, aunque fueron liberadas gradualmente, después de su manumisión, fueron verdaderamente libres. En otras palabras, sus cuerpos eran libres, sus almas eran libres, sus pensamientos eran libres, sus intelectos eran libres, y se habían desarrollado tales relaciones de amor y sinceridad entre estos esclavos liberados y sus emancipadores, que avergüenzan a la verdadera hermandad de hoy. Cuando miro al “Tom” afroamericano de hoy y al Bilālra abisinio-árabe de hace mil cuatrocientos años, veo un extraño espectáculo. Ambos individuos eran de ascendencia africana y ambos eran esclavos liberados. Sin embargo, cuando el esclavo árabe (es decir, Bilālra) fue a visitar al Rey de la época (es decir, ‘Umar bin Al-Khaṭṭābra), en aquella ocasión, a pesar de que había jefes árabes muy eminentes esperando en la entrada para recibir al Rey, al recibir la noticia de la llegada de Bilālra, el Rey no convocó a esos jefes árabes, que también eran musulmanes, sino que invitó inmediatamente a Bilālra en su lugar. Cuando Bilālra hubo terminado su reunión, sólo entonces les tocó el turno a estos jefes árabes. En la audiencia de aquel Rey, cuando se mencionó el nombre de Bilālra, el Rey declaró: “Bilāl es nuestro jefe.”37

Sin embargo, en comparación con esto, ¿qué estatus se le daba a “Tom”, el esclavo americano liberado? El mundo sabe que se le pateaba por los pies de sus emancipadores y que, en las reuniones, se le hacía sentar en lugares deshonrosos, soportaba todo tipo de crueldades y ni siquiera podía pronunciar una palabra. ¿Por qué esta diferencia? Sin duda, la razón es que el método adoptado por el Islām para la manumisión de los esclavos era, de hecho, el verdadero método de reforma. Por lo tanto, la verdadera libertad se estableció como resultado de esto, pero la reforma de los reformadores occidentales era defectuosa, y su método era incorrecto. Como resultado de este último método, la libertad se alcanzó sin duda por el nombre, pero la muerte no llegó al espíritu real de la esclavitud, y las mentalidades permanecieron inalteradas.

La segunda forma de analizar esta cuestión consiste en ver qué método de entre estos sistemas supuso un mayor progreso para los esclavos liberados. Así, después de la discusión mencionada, la respuesta a esta pregunta tampoco sigue siendo difícil de determinar. La razón es que, naturalmente, el camino que resultaría en un mayor progreso para los esclavos sería el que les proporcionara una mayor libertad real. Este camino era el que ofrecía el Islām. Sin embargo, incluso en la práctica, vemos que también desde esta perspectiva, el método islámico es más exitoso y beneficioso. La razón es que un gran número de las personas que fueron liberadas según el método islámico alcanzaron el más alto nivel de éxito en todos los campos y asumieron el estatus de líderes musulmanes en diversas áreas. Por ejemplo, como se mencionó anteriormente, Zaid bin Ḥārithahra era un esclavo liberado, pero desarrolló tal habilidad que el Santo Profeta (sa) lo nombró comandante en muchas campañas Islámicas. Compañeros muy eminentes e incluso generales consumados como Khālid bin Walīdra, fueron puestos a sus órdenes. Luego estaba Sālim bin Ma’qalra, que era un ordinario esclavo liberado de Abū Ḥudhaifah bin ‘Utbahra. Sin embargo, progresó en su conocimiento y sabiduría hasta el punto de estar entre los cuatro Compañeros que fueron designados entre los musulmanes por el Santo Profeta (sa) para enseñar el Sagrado Corán, y fueron considerados lo suficientemente dignos como para ser sus representantes en este sentido. Del mismo modo, después de los Compañeros, Nāfi’ el esclavo liberado de Ibni ‘Umarra, ‘Ikramah el esclavo liberado de Ibni ‘Abbāsra, Makḥūl bin ‘Abdillāh, ‘Aṭā’ bin Abī Rabāḥ, ‘Abdullāh bin Mubarak y Muḥammad bin Sīrīn, fueron aceptados como líderes en el campo de la Ḥadīth y la Jurisprudencia. Muchas personas eminentes consideraban un orgullo estar entre sus alumnos. Luego, Ḥasan Baṣrī y Mujāhid bin Jubair fueron considerados incomparables en los campos del Misticismo y la ‘Ilmi-Qirā’at [Ciencia del estilo de recitación del Corán] respectivamente. Los maestros más eruditos en el campo de la Historia fueron Mūsā bin ‘Aqabah y Muḥammad bin Isḥāq, y el mundo se inclinaría ante sus proezas académicas. Todas estas personas, sin embargo, alcanzaron su estatus después de haber sido esclavos ordinarios.38

Luego, la dinastía india de esclavos cuyos diversos miembros desarrollaron la excelencia en la política y el gobierno, no requieren ninguna presentación. Estos ejemplos radiantes, que han sido presentados sólo a modo de ejemplo (ya que la historia del Islām está repleta de tales ejemplos), son frutos del sistema Islámico de manumisión.

Sin embargo, en comparación con esto ¿cuál es el resultado de los reformadores occidentales? ¿Existe siquiera un solo ejemplo en toda Europa, América, África o Australia de un esclavo liberado que haya alcanzado tal estatus de liderazgo y ascendencia en cualquier campo que incluso la nación que lo liberó haya empezado a aceptarlo como guía? No proclamamos ser expertos en la historia de las naciones, pero, por lo que sabemos, no podemos encontrar ni un solo ejemplo entre los esclavos liberados de las naciones cristianas en el que una persona haya alcanzado tal nivel de distinción. Más bien, todo lo que se puede atestiguar es que estas personas continuaron siendo insignificantes, lo que es prueba del hecho de que el método islámico de manumisión era definitivamente mucho más beneficioso y mucho más bendito. En estas circunstancias, presentar el nombre de un reformador actual en competencia con la reforma del Santo Profeta (sa) es un insulto a la verdad. Invariablemente, también miramos con consideración el trabajo de estas personas y alabamos sus esfuerzos. Sin embargo, el esfuerzo de cada individuo posee un cierto estatus y la verdad es que las reformas instituidas por el Santo Profeta (sa) poseen tal estatus que no pueden compararse con el esfuerzo de ninguna otra persona. Dentro de mil cuatrocientos años, cuando el mundo consideraba que la esclavitud era su derecho de nacimiento y el estado de los esclavos era peor que el de los animales, el Santo Profeta (sa) alzó la voz en apoyo de los esclavos. Empleó estrategias inmensamente sagaces para mejorar prácticamente el estado de los esclavos existentes, aboliendo por completo todas las prácticas crueles de la esclavitud para el futuro. Luego, además de abogar enfáticamente por la manumisión de los esclavos, instituyó un sistema tan sabio por el cual estos esclavos podían continuar mejorando su propio estado y luego, naturalmente, continuar siendo liberados también. También impuso al Estado la obligación de supervisar estrictamente la labor de reforma del estado de los esclavos, así como de administrar su manumisión gradual, pero obligatoria. Entonces, el Santo Profeta (sa) gestionó este sistema tan maravillosamente que aquellos esclavos que fueron liberados, y su número se contaba por millones, no sólo llegaron a ser verdaderamente libres, sino que también se convirtieron en ciudadanos extremadamente beneficiosos para el país y la nación. Nacieron entonces entre ellos personas que alcanzaron el estatus de ser comandantes y líderes entre los musulmanes. Incluso los cuellos de quienes los habían liberado se inclinaban ante ellos. Esta es la obra emprendida por el Santo Profeta (sa), y es esta obra de la que no se puede encontrar paralelo en la historia del mundo. Por lo tanto, plantear una alegación a la manera de la gente ignorante sobre por qué el Santo Profeta (sa) no liberó a todos los esclavos a la vez como han hecho Abraham Lincoln u otras personalidades occidentales, no es más que un arrebato superficial de emociones humanas, que no posee profundidad alguna.

¿Por qué se mantuvo la esclavitud en los países islámicos?

En este punto, también se ha planteado la cuestión de que si la intención real de las enseñanzas islámicas era que los esclavos fueran liberados gradualmente, ¿por qué entonces la práctica de la esclavitud siguió existiendo en los países islámicos hasta la era actual?

La respuesta a esto es que, por un lado, hasta que el Estado Islámico continuó progresando y la esfera de su influencia continuó expandiéndose; y los musulmanes también continuaron comprendiendo la verdadera esencia de las enseñanzas Islámicas y adhiriéndose a ellas, el movimiento de liberación de los esclavos continuó avanzando muy rápidamente. Millones de esclavos fueron liberados de la desgracia de la esclavitud gracias a los esfuerzos de los musulmanes. Sin embargo, como ya se ha mencionado, durante esa época había un número incontable e ilimitado de esclavos en todo el mundo. No había país civilizado en el mundo en el que no existieran esclavos en gran abundancia. Por lo tanto, antes del agotamiento de esta reserva inagotable, por un lado, la progresión de las conquistas islámicas se debilitó gradualmente y, finalmente, se detuvo por completo. Por otra parte, debido al alejamiento de la era profética, la luz de la profecía, que era la causa de todo este florecimiento, comenzó a desvanecerse en los corazones de los musulmanes. Aquella vigorosa pasión por comprender la verdadera doctrina islámica y adherirse a ella, con la que se levantaron los Compañeros, y que fue entregada a las generaciones futuras por los Compañeros como herencia, comenzó gradualmente a desvanecerse de los corazones de los musulmanes. De hecho, durante esta Edad Oscura, nacieron personas que, debido a su ignorancia o materialismo, distorsionaron la religión y la desfiguraron por completo. El resultado de esto fue que a semejanza de otras naciones, que todavía practicaban una forma muy repulsiva de esclavitud, los musulmanes también abandonaron las enseñanzas y tradiciones islámicas y recurrieron a esa forma tan cruel de esclavitud, que el Islām en realidad pretendía desarraigar.

Sin embargo, incluso en la época de esta mentalidad torcida y conducta impropia, en su conjunto, el estado de los esclavos en los países islámicos siguió siendo comparativamente mejor que en otros países. Además, al principio, aunque los musulmanes tenían esclavos, nunca fueron partidarios del espíritu real que había detrás de la esclavitud. Contrariamente a esto, en el país cristiano de Abisinia, existe aún hoy una forma de esclavitud tan horrible que, al presenciarla, la humanidad se avergüenza. Incluso hoy, la muerte no ha llegado al espíritu de la esclavitud en los países cristianos cultos y civilizados de Europa y América. Sin embargo, el estado miserable de una nación vecina no puede lavar la mancha de nuestro propio deterioro. Hay una necesidad urgente e inmediata de que los gobiernos y las sociedades islámicas se comprometan a abolir esta cruel práctica de la esclavitud, con plena concentración y esfuerzo. Deben, una vez más, devolver al mundo a ese núcleo bendito, en el que el Santo Profeta (sa) y sus Compañeros deseaban reunirlo, y cuyo propósito era erradicar la esclavitud y su espíritu del mundo; y así, establecer la verdadera libertad e igualdad.

Testamento final del Santo Profeta (sa) sobre los esclavos

Termino esta discusión con esas palabras inmensamente bellas, que fueron las últimas pronunciadas por el Santo Fundador del Islām en un mundo de materialismo. Ḥaḍrat ‘Alī bin Abī Ṭālibra y Anas bin Mālikra relatan:

كَانَتْ عَامَّةُ وَصِيَّةِ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم حِينَ حَضَرَتْهُ الْوَفَاةُ وَهُوَ يُغَرْغِرُ بِنَفْسِهِ ” الصَّلاَةَ وَمَا مَلَكَتْ أَيْمَانُكُمْ “

Lo que significa: “Las últimas palabras que se oyeron en la bendita lengua del Santo Profeta (sa) en un estado en el que la muerte estaba a punto de alcanzarle fueron الصَّلاَةَ وَمَا مَلَكَتْ أَيْمَانُكُمْ significado, ‘¡Oh vosotros, musulmanes! Mi último testamento para vosotros es que nunca olvidéis mis enseñanzas pertinentes a las oraciones obligatorias y a los esclavos'”.39

En el momento en que el Santo Profeta (sa) pronunció estas palabras, sus esposas, que estuvieron a su lado en todas las dificultades y penurias como compañeras de vida, también estaban presentes. Su amada hija y sus hijos, así como otros amigos y parientes del Santo Profeta (sa) también estaban ante él. Los leales Muhājirīn [emigrantes de la Meca], en cuya sincera compañía había transcurrido la vida del Santo Profeta (sa) también estaban presentes. Los devotos Anṣār [habitantes originales de Medina], que regaron la planta del Islām con el agua de su sangre también estaban cerca. Además, este era un momento en el que el Santo Profeta (sa) no habría tenido más oportunidad de aconsejar a nadie más. El Santo Profeta (sa) también sabía y sentía que una admonición hecha en tal momento superaría a todas las demás exhortaciones. Sin embargo, los ojos del Santo Profeta (sa) no se posaron en ninguna de las personas mencionadas. Si había una sola persona en el mundo que el Santo Profeta (sa) recordaba y este recuerdo le inquietaba incluso en sus últimos momentos antes de la muerte, era este esclavo inmensamente oprimido. ¡Dios mío! ¡Qué verdadero amigo de los esclavos! Qué amigo tan compasivo y sincero fue concedido al mundo por Dios, pero, por desgracia, el mundo no le dio el valor que le correspondía.

Enseñanza del Santo Profeta (sa) para prevenir la esclavitud en el futuro

Pasemos ahora a la segunda cuestión de este debate, que se refiere a las enseñanzas fundamentales del Santo Profeta (sa) sobre la cuestión de la esclavitud. En otras palabras, dejando a un lado la cuestión de los esclavos existentes, ¿qué mandatos fundamentales dio el Santo Profeta (sa) sobre la cuestión de la esclavitud en el futuro y sobre la cuestión de hacer esclavos?

Puesto que nuestra discusión anterior se ha hecho mucho más larga de lo que habíamos estimado, por esta razón, presentaremos nuestra discusión subsiguiente muy brevemente. Así pues, a este respecto, en primer lugar y ante todo, debe saberse que esta discusión se divide en realidad en dos partes: en primer lugar, la cuestión de la “esclavitud real”, por la que un individuo libre es privado completa y permanentemente de su derecho legal a la libertad. Este método de toma de esclavos se refiere a las prácticas que son aparte de la toma de cautivos después de una guerra religiosa. En otras palabras, las muchas prácticas crueles de toma de esclavos, que eran más o menos habituales en todos los países del mundo durante la época del Santo Profeta (sa); y en segundo lugar, la cuestión de la toma de cautivos después de una guerra religiosa, que a la luz de las enseñanzas islámicas, puede calificarse como una especie de “pseudoesclavitud”.40

Primero nos ocuparemos de la primera parte. A este respecto, por lo tanto, debe saberse que tal como se ha indicado en la discusión anterior, el Islām abolió inmediata y categóricamente la esclavitud real, es decir, aquellas prácticas crueles de esclavitud que eran aparte de tomar cautivos en guerras religiosas. Sin embargo, antes de presentar cualquier mandamiento Islámico específico y explícito a este respecto, deseamos presentar dos argumentos defensivos ante nuestros lectores. El primer argumento es que, independientemente del hecho de que, en principio, el Islām prohíbe estrictamente un curso de tiranía y opresión, y es un partidario muy firme de la libertad humana y la igualdad, y que todas estas cosas son horizontes aparte de una práctica de la esclavitud real; la enseñanza lúcida y enfática que el Islām ha dado con respecto al trato benevolente e igualitario de los esclavos existentes y su libertad, y de la que se ha presentado un esbozo más arriba, es prueba suficiente para corroborar que el Islām no podría apoyar la cruel práctica de la esclavitud. Por un lado, se ha ordenado que los esclavos sean considerados como hermanos, mantenidos como miembros del hogar y se facilite especialmente su educación y formación moral. Luego, cuando su estado empiece a mejorar y sean capaces de vivir una vida libre, deben seguir siendo liberados. Por lo tanto, el sentido común no puede aceptar que en presencia de esta doctrina, el Islām pueda enseñar también que es lícito privar completamente a una persona libre de su derecho legal a la libertad y tomarla como un verdadero esclavo. Estas dos enseñanzas son polos opuestos y nunca pueden coexistir como parte de la enseñanza de una sola persona. Por lo tanto, si uno contempla, en la actualidad, la enseñanza que se ha esbozado en la exposición anterior, es suficiente para fundamentar que el Islām no ha avalado la esclavitud real.

El segundo argumento que demuestra que el Islām no ha considerado lícita la esclavitud real, es que no hay ninguna orden presente en ninguna parte de la literatura Islámica que establezca que es lícito privar a una persona libre de su derecho legal a la libertad y convertirla en un esclavo real, o si alguien desea convertir a otra persona libre en esclavo, debe hacerlo de la siguiente manera. Por otro lado, sin embargo, hay mandatos muy detallados relativos a otras cuestiones, como el trato a los esclavos, la salvaguarda de sus derechos y su manumisión. Por lo tanto, aunque existen muchos otros preceptos relativos a la esclavitud, no se encuentra ni un solo mandato legalizador sobre la cuestión de la esclavitud. Este hecho no deja lugar a dudas de que, en realidad, el Islām no considera permisible la esclavitud real. He buscado extensamente, pero no he sido capaz de encontrar un solo mandamiento de Dios o de Su Mensajero en ningún versículo o narración coránica, que establezca que es lícito convertir a una persona libre en un esclavo real, o que si alguien desea convertir a otra persona libre en un esclavo, debe hacerlo de la siguiente manera. Aunque, si era permisible convertir a una persona libre en un esclavo real, entre todos los preceptos sobre la esclavitud, la cuestión más significativa, más extendida en su influencia y más delicada, que merecía claridad y elaboración, y que requería un mandato más claro y explícito, era esta misma cuestión de la esclavitud. Sin embargo, lejos de la elaboración y la claridad, no hay ni la más mínima indicación de ello en el Corán ni en el Aḥādīth, lo cual es un argumento concluyente del hecho de que no es permisible convertir a una persona libre en un verdadero esclavo.

Sin embargo, como hemos mencionado anteriormente, la base de nuestra proclamación no se establece meramente con argumentos defensivos. Más bien, por la Gracia de Dios, hay mandamientos muy claros y explícitos en la Sharī’a Islámica [ley islámica], que establecen que está absolutamente prohibido e ilegal privar a una persona libre de su derecho legal a la libertad, y tomarla como esclava. Además, tal persona sería severamente castigada el día de la resurrección por Dios. Como tal, se ha mencionado en un Ḥadīth:

عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ” قَالَ اللَّهُ ثَلاَثَةٌ أَنَا خَصْمُهُمْ يَوْمَ الْقِيَامَةِ، رَجُلٌ أَعْطَى بِي ثُمَّ غَدَرَ، وَرَجُلٌ بَاعَ حُرًّا فَأَكَلَ ثَمَنَهُ، وَرَجُلٌ اسْتَأْجَرَ أَجِيرًا فَاسْتَوْفَى مِنْهُ، وَلَمْ يُعْطِ أَجْرَهُ “

Lo que significa: “Ḥaḍrat Abū Hurairahra relata que el Santo Profeta (sa) decía: ‘Al’lah el Exaltado se dirigió a mí diciendo: ‘Hay tres tipos de personas contra las que estaré en guerra el día de la resurrección. En primer lugar, una persona que hace un pacto en Mi nombre pero no cumple su acuerdo. En segundo lugar, una persona que esclaviza a una persona libre, la vende y consume su valor. En tercer lugar, una persona que emplea a un individuo, se beneficia de su trabajo, pero no le paga su salario.”41

En otra narración se relata:

عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُمَرَ۔۔۔لَا تُقْبَلُ مِنْهُمْ صَلَاةٌ وَرَجُلٌ اعْتَبَدَ مُحَرَّرًا ۔ الخ

Lo que significa: “Ibni ‘Umarra relata que el Santo Profeta (sa) decía: ‘Al’lah el Exaltado se dirigió a mí diciendo: ‘Hay tres tipos de personas cuya oración obligatoria no será en absoluto aceptable en Mi estimación, y lucharé contra ellos el día de la resurrección. En primer lugar, una persona que hace un pacto en Mi nombre pero no cumple su acuerdo. En segundo lugar, quien esclaviza a una persona a la que Al’lah ha concedido la libertad. En tercer lugar, el que emplea los servicios de un jornalero, pero no le paga su salario'”.42

En estos Aḥādīth, la forma clara, precisa y enfática en que se ha abolido la esclavitud real no requiere elaboración. Entonces, estos Aḥādīth son aquellos, que han sido clasificados como Ḥadīth-e-Qudsī en la terminología del Muḥaddithīn. Son narraciones, que han sido relatadas por la lengua del Santo Profeta (sa), pero los mandamientos y las palabras son de Dios mismo. Ahora bien, en presencia de esta enseñanza clara y lúcida, que alguien afirme que el Islām ha considerado lícita la esclavitud real, es decir, que el Islām permite que una persona libre pueda ser privada de su derecho legal a la libertad y tomada como esclavo real, es una grave injusticia, que ninguna persona honesta puede atreverse a cometer.

Usted puede convertirse en musulmán

La Comunidad Musulmana Ahmadía le invita a conocer el proceso de volverse en un musulmán áhmadi y así conseguir la salvación.

Notas a pie de página

  1. Al-Balad (90:14)
  2. An-Nisā’ (4:4)
  3. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-‘Itq, Bābu Qaulin-Nabiyyisa Al-‘Abīdu Ikhwānukum...., Ḥadīth No. 2545
  4. Ṣaḥīḥu Muslim, Kitābuz-Zuhdi War-Raqā’iq, Bābu Ḥadīthi Jābiriṭ-Ṭawīl, Nos. 7512-7513 (resumen)
  5. Usdul-Ghābah Fī Ma'rifatiṣ-Ṣaḥābah, Por 'Izzuddīn Ibnul-Athīr Abul-Ḥasan 'Alī ibn Muḥammad, Volumen 3, p. 599, 'Aliyyubnu Abī Ṭālib, Dārul-Fikr, Beirut, Líbano (2003).
  6. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-‘Itq, Bābu Kirāhiyatit-Taṭāwuli ‘Alar-Raqīq…, Ḥadīth No. 2552
  7. Ṣaḥīḥu Muslim, Kitābul-Īmān, Bābu Ṣuḥbatil-Mamālīk…, Ḥadīth Nos. 4306, 4308
  8. Sunanu Ibni Mājah, Kitābuṭ-Ṭalāq, Bābu Ṭalāqil-‘Abd, Ḥadīth No. 2081
  9. Al-Muwaṭṭā, Por Imām Mālik bin Anas, Kitābul-Ist'idhān..., Bābul-Amri Bir-Rifqi Bil-Mamlūki, Ḥadīth No. 1837, Dārul-Fikr, Beirut, Líbano.
  10. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābu Kaffārātil-Īmān, Bābu Qaulillāhi Ta‘ālā Aw Taḥrīru Raqabah…, Ḥadīth No. 6715
  11. Mishkātul-Maṣābīḥ, Kitābul-‘Itq, Al-Faṣluth-Thānī, Qadīmī Kutub Khānah, Ārām Bāgh, Karachi
  12. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābun-Nikāḥ, Bābu Ittikhādhis-Sarāriyyi Wa Man A‘ataqa Jāriyah…, Ḥadīth No. 5083
  13. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-‘Itq, Bābu Mā Yustaḥabba Minal-‘Atāqati Fil-Kusūf…, Ḥadīth No. 2519
  14. Ṣaḥīḥu Muslim, Kitābul-Īmān, Bābu Ṣuḥbatil-Mamālīk....., Ḥadīth No. 4304
  15. Ṣaḥīḥu Muslim, Kitābul-Īmān, Bābu Ṣuḥbatil-Mamālīk....., Ḥadīth No. 4298
  16. Sunanu Ibni Mājah, Kitābul-‘Itq, Bābu Man Malaka Dhā Raḥimin Maḥramin Fahuwa Ḥurrun, Ḥadīth No. 2525
  17. * Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-‘Itq, Bābu Idhā A‘ataqa ‘Abdan Bainathnain…, Ḥadīth No. 2523

    * Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-‘Itq, Bābu Idhā A‘ataqa Naṣīban Fī ‘Abdin Wa Laisa Lahū Mālun…, Ḥadīth No. 2527

  18. Sunanu Abī Dāwūd, Kitābul-Jihād, Bābu Fī ‘Abīdil-Mushrikīna Yulḥaqūna Bil-Muslimīn…, Ḥadīth No. 2700
  19. Sunanu Ibni Mājah, Kitābul-‘Itq, Bābu Ummahātil-Aulād, Ḥadīth No. 2515
  20. Kashful-Ghummah ‘An Jamī‘il-Ummah, By Abil-Mawāhib ‘Abdil-Wahhāb bin Aḥmad bin ‘Alī Ash- Sha‘rānī, Kitābul-‘Itq, Bābu Ummahātil-Aulād, Volume 2, p. 255, Dārul-Kutubil-‘Ilmiyyah, Beirut, Lebanon (1998)
  21. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-Mukātab, Bābu Ithmi Man Qadhafa Mamlūkahū / Bābul-Mukātibi Wa Nujūmihī Fī Kulli Sanatin Najmun
  22. Tafsīrul-Qur’ānil-‘Aẓīm (Tafsīru Ibni Kathīr), By ‘Imāduddīn Abul-Fidā’ Ismā‘īl bin ‘Umar Ibni Kathīr, Volume 6, p. 49, Tafsīru Sūratin-Nūr, Under Verse 33 “Wal-Yasta‘fifilladhīna…Fakātibūhum In ‘Alimtum…”, Dārul-Kutubil-‘Ilmiyyah, Beirut, Líbano (1998)
  23. Mishkātul-Maṣābīḥ, Kitābun-Nikāḥ, Al-Faṣluth-Thānī, Qadīmī Kutub Khānah, Ārām Bāgh, Karachi
  24. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-Farā’iḍ, Bābul-Walā’i Limani‘taqa…, Ḥadīth No. 6751
  25. * Sunanut-Tirmidhī, Kitābul-Farā’iḍ, Bābu Fī Mīrāthil-Maulal-Asfal, Ḥadīth No. 2106

    * Sunanu Abī Dāwūd, Kitābul-Farā’iḍ, Bābu Fī Mīrāthi Dhawil-Arḥām, Ḥadīth No. 2905

    * Sunanu Ibni Mājah, Kitābul-Farā’iḍ, Bābu Man-Lā Wāritha Lahū, Ḥadīth No. 2741

  26. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-‘Itq, Bābu Bai‘il-Walā’i Wa Hibatihī, Ḥadīth No. 2535
  27. Ṣaḥīḥu Muslim, Kitābu Faḍā’iliṣ-Ṣaḥābah, Bābu Min Faḍā’ili Salmān Wa Ṣuhaib wa Bilāl…, Ḥadīth No. 6412
  28. The Encyclopedia Britannica (11th Edition), Volume XV, p. 219, Bajo la palabra 'Esclavitud', Encyclopedia Britannica Inc, Nueva York (1910-1911)
  29. Subulus-Salāmi Al-Mūṣilatu Ilā Bulūghil-Marāmi, Por Muḥammad bin Ismā'īl Al-Amīruṣ-Ṣan'ānī, Kitābul-'Itqit-Targhību Fil-'Itq, Volumen 8, p. 105, Dārubnil-Jauzī, Al-Mamlikatul-'Arabiyyatus- Sa'ūdiyyah (1421 A.H.).
  30. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-Adab, Bābul-Hijrah, Ḥadīth No. 6073-6075
  31. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-Waṣāyah, Bābul-Waṣāyah, Ḥadīth No. 2739
  32. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābu Faḍā’ili Aṣḥābin-Nabiyyisa, Bābu Manāqibi Zaid bin Ḥārithah…, Ḥadīth No. 3730
  33. Al-Aḥzāb (33:38)
  34. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābu Faḍā’ili Aṣḥābin-Nabiyyisa, Bābu Manāqibi Sālimin Maulā Abī Hudhaifah, Ḥadīth No. 3758
  35. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābu Faḍā’ili Aṣḥābin-Nabiyyisa, Bābu Manāqibi Bilālubnu Rabāḥ, Ḥadīth No. 3754
  36. Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī
  37. Al-Iṣābatu Fī Tamīziṣ-Ṣaḥābah, By Aḥmad bin ‘Alī bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 3, p. 178, Suhailubnu ‘Amribni ‘Abdi Shams, Dārul-Kutubil-‘Ilmiyyah, Beirut, Lebanon (2005)

    * Usdul-Ghābah Fī Ma‘rifatiṣ-Ṣaḥābah, By ‘Izzuddīn Ibnul-Athīr Abul-Ḥasan ‘Alī bin Muḥammad, Volume 1, p. 285, Bilālubnu Rabāḥ, Dārul-Fikr, Beirut, Lebanon (2003)

    * Usdul-Ghābah Fī Ma‘rifatiṣ-Ṣaḥābah, By ‘Izzuddīn Ibnul-Athīr Abul-Ḥasan ‘Alī bin Muḥammad, Volume 2, p. 347, Suhailubnu ‘Amrin Al-Quraishī, Dārul-Fikr, Beirut, Lebanon (2003)

  38. * Usdul-Ghābah Fī Ma‘rifatiṣ-Ṣaḥābah, By ‘Izzuddīn Ibnul-Athīr Abul-Ḥasan ‘Alī bin Muḥammad, Volume 2, p. 170, Sālimun Maulā Abī Hudhaifah, Dārul-Fikr, Beirut, Lebanon (2003)

    * Al-Istī‘ābu Fī Ma‘rifatil-Aṣḥāb, By Abū ‘Umar Yūsuf bin ‘Abdillāh bin Muḥammad, Volume 2, pp. 135-136, Sālimubnu Ma‘qal, Dārul-Kutubil-‘Ilmiyyah, Beirut, Lebanon (2002)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 2, pp. 234-235, Zaidubnu Ḥarithah, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 5, pp. 373-374, Mujāhidubnu Jabar, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 5, 606-607, Nāfi‘un Al-Faqīḥu Maulā Ibni ‘Umar, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil- Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 4, 167, 170, 171, ‘Ikrimatu Al-Barīrī, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 5, pp. 529-530, Makḥūlush-Shāmī, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 5, pp. 139-140, Muḥammadubnu Sīrīn, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 3, 247-248, ‘Abdullāhibnul-Mubārak, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 4, pp. 128-129, ‘Aṭā’ubnu Abī Rabāḥ, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 1, 481/482/484, Al-Ḥasanubnu Abil-Ḥasani Yasārin Al-Baṣrī, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin- Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 5, 28/30/32, Muḥammadubnu Isḥāq, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

    * Tahzībut-Tahzīb, By Al-Imām Shihābuddīn Abul-Faḍl Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 5, p. 574, Mūsabnu ‘Uqbah, First Edition, Dā’iratul-Ma‘ārifin-Niẓāmiyyatil-Kā’inah, Hyderabad, Dakkan (1326 A.H.)

  39. * Sunanu Ibni Mājah, Kitābul-Waṣāyā, Bābu Hal Auṣā Rasūlullāhsa, Ḥadīth No. 2697

    * Al-Jāmi‘uṣ-Ṣaghīru Fī Aḥādīthil-Bashīrin-Nadhīr, By Al-Imām Jalāluddīn bin Abī Bakr As-Suyūṭī, Volume 1-2, p. 319, Ḥadīth No. 5172, Dārul-Kutubil-‘Ilmiyyah, Beirut, Lebanon (2004)

  40. En cuanto a las palabras "esclavitud real" y "pseudoesclavitud", es importante mencionar que no se trata de terminología islámica en concreto. Más bien, hemos formulado estos términos de motu propio a la luz de la doctrina Islāmic y para facilitar el debate. Como dice el refrán, وَ لِکُلِّ اَنْ یَصْطَلِحَ , es decir, 'Y cada uno tiene derecho a acuñar su propia terminología.'
  41. Ṣaḥīḥul-Bukhārī, Kitābul-Buyū‘, Bābu Ithmi Man Bā‘a Ḥurran, Ḥadīth No. 2227
  42. Fatḥul-Bārī Sharḥu Ṣaḥīḥil-Bukhārī, By Al-Imām Aḥmad bin Ḥajar Al-‘Asqalānī, Volume 4, p 526, Kitābul-Buyū‘, Bābu Ithmi Man Bā‘a Ḥurran, Qadīmī Kutub Khānah, Ārām Bāgh, Karachi

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